jueves, 21 de junio de 2018

1621 (J 21/6/18) Se abrió la veda en el coto del PP

    
El deseado Feijóo sorprendió en Galicia a propios y extraños al anunciar, urbi et orbi, que no se presentaría en las primarias como candidato a presidir su partido, el PP. Pensaría haber sido aclamado como único candidato unitario y ante el peligro de ser derrotado por otros compañeros competidores, como Casado o Margallo, y no digamos la esfinge Cospedal de la mentira permanente en carro de combate o la risueña Soraya la chica de los recados vestida de bombero, le temblaron las piernas y el pánico le ayudó a llorar durante la lectura de su comunicado, lo que aumentaría su credibilidad según todas la encuestas. Feijóo no tenía todas –o ninguna– consigo por lo que, tras analizar fríamente lo mucho que se jugaba para ganar –si ganaba– en un partido en trance de desaparición, optó por retirarse de la lucha, que prometía ser sangrienta, en aras de “los intereses generales de los gallegos y de los españoles”. Por no hablar de los peligros de convertirse en la diana de sus copartidarios y periodistas de investigación que podrían sacarle los colores con fotos en barcos de reconocidos narcos.
     La Cospedal de los diferidos, que esperaba ansiosamente el comunicado de Feijóo, nada más oírlo anunció que ella sí se presentaba. Que para cojones, los suyos, y sin más, arremangándose la falda, gritó en plan Churchill aquello de “victoria!, victoria!, victoria!” antes del desembarco de Normandía. Y a falta de abuela presente, se presentó como la salvadora de su partido.
    La entrada en liza de la Soraya no se hizo esperar, aupada por numerosos seguidores. A las mentiras descaradas que componían el mérito de la Cospedal, ella contraponía la mueca de su sonrisa incluso cuando tenía que viajar a Cataluña.
    Casado, Margallo y otros menos conocidos, se presentaron también, no sé si como espontáneos o como mamporreros.
      Se abren las apuestas.

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