7 personajes se rebelaron a lo Pirandello en contra
del guión. Pedro y Pablo, otro Pablo y Albert, un Santiago a quien no se
agasajó por su onomástica, un Gabriel sin alas y Aitor, que no era un avatar, decidieron
actuar por su cuenta…, y claro, entonces pasa lo que pasa. El rosario de la
aurora. Pasando por la ruleta rusa. Quousque
tandem abutere, UP/PSOE, patientia nostra…! Asustados por las consecuencias
de su inconsciente irresponsabilidad, se refugiaron en la abstención para que
no pudieran achacarles que hubieran votado el NO. Garzón de Izquierda Unida
arrastró en esa dirección a todo UP con la idea de obtener una prórroga hasta
Septiembre.
Reconozco mi error craso, fiasco, en mi vaticinio de la entrada 1884 del
24/7 pasado en que aseguraba, sin lugar a dudas, que se alcanzaría un acuerdo
de investidura. Habemus Presidentem!
me atreví a escribir. Y ahora, qué? El oráculo de Delfos daba sus augurios en
forma tan ambigua que nunca se equivocaba. Yo no quise protegerme con esa vil
trampa, por lo que mis vaticinios, como habéis podido ver, no valen un
pimiento, aunque no puedo prometer, ni prometo, que no vuelva repetirlos si
España me necesitara.
En su artículo El diablo está siempre en los detalles, José Andrés Rojo comenta la
investidura como sigue: En la fallida sesión de investidura del 25/7/2019 Pedro Sánchez fijó seis grandes áreas de trabajo para la legislatura: empleo
digno, sostenibilidad del sistema de pensiones, revolución digital, emergencia
climática, igualdad de género y económico-social y Europa. A éstas añadió la
inversión en Educación de un 5% del PIB, la recuperación de talentos emigrantes, la
IA…, y otras.
Los
personajes títeres de los guiñoles que emergen con el palo y se dan sus buenas
somantas, toma! toma! son (eran) 7: el bueno, el malo, el feo, el bruto, el
maloliente, el facha y el terrorista. (Asignadlos, queridos amigos lectores, a
quienes os apetezca.) Siete personajes en busca de un guión. Porque se
rebelaron contra el que les había sido asignado por un Destino razonable. Pablo
Iglesias entendió que había llegado demasiado lejos y, revolviéndose en un giro
acrobático, en el último minuto, panza arriba, gritó que cambiaba su exigencia
del Ministerio de Trabajo por una competencia en políticas de empleo, algo que
ya no es materia del Gobierno por haber sido transferida a las Comunidades
Autónomas. El candidato no se dignó ni siquiera contestarle. El público entre
tanto aplaudíamos y comíamos palomitas, sin dejar de quejarnos e indignarnos,
faltaría más.
Iñigo
Domínguez escribe que “aunque hubieran llegado a un acuerdo, en la foto habrían
salido todos enfadados”.
Convencidos ya todos de lo que no acababan de creerse, que no había
acuerdo posible, se respiraba en el ambiente un aire de duelo donde todos
–menos C,s. Vox y JunstsxCat que se habían instalado en una cómoda vía muerta-
parecían darse golpes de pecho mientras rogaban a Quien fuera que se apiadara
de nosotros, todos, pobres pecadores. Una extraña aureola se vislumbraba sobre
la nuca del presidente del PP y del portavoz de ERC. El primero dejaba una
puerta abierta a su abstención si se llegaba a un pacto de Estado con 11 puntos
que habría que negociar. En cuanto al ilmo. sr. diputado por ERC, don Gabriel
Rufián, me parece un personaje singular que me agradó desde el principio (Tardá
era bueno pero un poco tontorrón) y me confirmó que puede conseguir en Cataluña
lo que Otegui consiguió en Euskadi: una guía de integración de fuerzas
independentistas dentro de las instituciones del Estado. Fuera del hemiciclo
llegó a declarar que "España nos roba" es uno de
tantos mantras falsos de un
independentismo rancio y casposo que no tiene nada que ver con la realidad
actual... Rufián! sí, sí, Rufián, el portavoz oficial del ERC catalán! (pero
cualquiera me hace caso después del fiasco del pasado día 24.)
La
votación final fue 155 NOes (PP, C,s , Vox, JuntsXCat), 124 SÍes (PSOE y PRC) y
67 Abstenciones, un refugio calentito caldeado por Podemos (42) donde los 25
restantes, desde ERC al PNV pasando por otros varios, se aprestarían a votar SI
pero sólo si antes lo hiciera Podemos. Porque si votaran SI sin llegar a la
mayoría necesaria podrían quedarse ante sus electores con el culo al aire.
Así
que, señoras y señores, debo decir bien alto y claro que mis razonamientos eran
válidos. Sólo que, estimulados por la emoción dramática, estos personajes han decidido
prolongarla por dos meses más para brindar con La Traviata el 23 de septiembre
del año en curso 2019.
No he
sido yo, pues, sino la realidad la que el 25/7 ha fallado.

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