sábado, 27 de julio de 2019

1887 (S 27/7/19) El gran fiasco (del 25/7)



7 personajes se rebelaron a lo Pirandello en contra del guión. Pedro y Pablo, otro Pablo y Albert, un Santiago a quien no se agasajó por su onomástica, un Gabriel sin alas y Aitor, que no era un avatar, decidieron actuar por su cuenta…, y claro, entonces pasa lo que pasa. El rosario de la aurora. Pasando por la ruleta rusa. Quousque tandem abutere, UP/PSOE, patientia nostra…! Asustados por las consecuencias de su inconsciente irresponsabilidad, se refugiaron en la abstención para que no pudieran achacarles que hubieran votado el NO. Garzón de Izquierda Unida arrastró en esa dirección a todo UP con la idea de obtener una prórroga hasta Septiembre.
      Reconozco mi error craso, fiasco, en mi vaticinio de la entrada 1884 del 24/7 pasado en que aseguraba, sin lugar a dudas, que se alcanzaría un acuerdo de investidura. Habemus Presidentem! me atreví a escribir. Y ahora, qué? El oráculo de Delfos daba sus augurios en forma tan ambigua que nunca se equivocaba. Yo no quise protegerme con esa vil trampa, por lo que mis vaticinios, como habéis podido ver, no valen un pimiento, aunque no puedo prometer, ni prometo, que no vuelva repetirlos si España me necesitara.
      En su artículo El diablo está siempre en los detalles, José Andrés Rojo comenta la investidura como sigue: En la fallida sesión de investidura del 25/7/2019 Pedro Sánchez fijó seis grandes áreas de trabajo para la legislatura: empleo digno, sostenibilidad del sistema de pensiones, revolución digital, emergencia climática, igualdad de género y económico-social y Europa. A éstas añadió la inversión en Educación de un 5% del PIB,  la recuperación de talentos emigrantes, la IA…, y otras.
       Los personajes títeres de los guiñoles que emergen con el palo y se dan sus buenas somantas, toma! toma! son (eran) 7: el bueno, el malo, el feo, el bruto, el maloliente, el facha y el terrorista. (Asignadlos, queridos amigos lectores, a quienes os apetezca.) Siete personajes en busca de un guión. Porque se rebelaron contra el que les había sido asignado por un Destino razonable. Pablo Iglesias entendió que había llegado demasiado lejos y, revolviéndose en un giro acrobático, en el último minuto, panza arriba, gritó que cambiaba su exigencia del Ministerio de Trabajo por una competencia en políticas de empleo, algo que ya no es materia del Gobierno por haber sido transferida a las Comunidades Autónomas. El candidato no se dignó ni siquiera contestarle. El público entre tanto aplaudíamos y comíamos palomitas, sin dejar de quejarnos e indignarnos, faltaría más.
       Iñigo Domínguez escribe que “aunque hubieran llegado a un acuerdo, en la foto habrían salido todos enfadados”.
       Convencidos ya todos de lo que no acababan de creerse, que no había acuerdo posible, se respiraba en el ambiente un aire de duelo donde todos –menos C,s. Vox y JunstsxCat que se habían instalado en una cómoda vía muerta- parecían darse golpes de pecho mientras rogaban a Quien fuera que se apiadara de nosotros, todos, pobres pecadores. Una extraña aureola se vislumbraba sobre la nuca del presidente del PP y del portavoz de ERC. El primero dejaba una puerta abierta a su abstención si se llegaba a un pacto de Estado con 11 puntos que habría que negociar. En cuanto al ilmo. sr. diputado por ERC, don Gabriel Rufián, me parece un personaje singular que me agradó desde el principio (Tardá era bueno pero un poco tontorrón) y me confirmó que puede conseguir en Cataluña lo que Otegui consiguió en Euskadi: una guía de integración de fuerzas independentistas dentro de las instituciones del Estado. Fuera del hemiciclo llegó a declarar que "España nos roba" es uno de tantos mantras falsos de un independentismo rancio y casposo que no tiene nada que ver con la realidad actual... Rufián! sí, sí, Rufián, el portavoz oficial del ERC catalán! (pero cualquiera me hace caso después del fiasco del pasado día 24.)
       La votación final fue 155 NOes (PP, C,s , Vox, JuntsXCat), 124 SÍes (PSOE y PRC) y 67 Abstenciones, un refugio calentito caldeado por Podemos (42) donde los 25 restantes, desde ERC al PNV pasando por otros varios, se aprestarían a votar SI pero sólo si antes lo hiciera Podemos. Porque si votaran SI sin llegar a la mayoría necesaria podrían quedarse ante sus electores con el culo al aire.
       Así que, señoras y señores, debo decir bien alto y claro que mis razonamientos eran válidos. Sólo que, estimulados por la emoción dramática, estos personajes han decidido prolongarla por dos meses más para brindar con La Traviata el 23 de septiembre del año en curso 2019.
        No he sido yo, pues, sino la realidad la que el 25/7 ha fallado.

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