
Como continuación y complemento del último post sobre “Groenlandia, revulsivo para una Europa Unida”, hoy se trata de los inuits, que significa “gente” o “pueblo”, población nativa del
norte de Canadá (65.000), de Groenlandia (57.000, que prefieren autoidentificarse
como kalallits) y de Alaska (33.000), de un total de 180.000 en todo el Ártico.
En ningún caso aceptan que se les llame esquimales (comedores de carne).
Inuit es el nombre genérico de los grupos humanos que habitan el
Ártico. Desarrollan una vida nómada,
siguiendo las migraciones de los animales que cazan, entre los cuales pueden
destacarse los caribúes, osos, ballenas y focas.
El perro de trineo tiene un papel
importante en la vida inuit. Sobre la nieve o el hielo, un equipo de perros
arrastran el qamutik, un trineo hecho de madera, huesos de
animales, barbas de la boca de una ballena e incluso pescado congelado.
La cultura inuit
de Canadá es conocida sobre todo por su artesanía, especialmente sus
esculturas, la mayoría en esteatita, cuya venta
supone una fuente importante de ingresos para varias de sus comunidades. En algunas
de ellas se practica la poliandria.
Como animistas (y
chamanistas) que son, consideran que los animales tienen un alma y el cazador
debe celebrar una breve ceremonia cuando mueren para que su espíritu vaya al
mundo no terrenal. Mantienen el principio de que quien caza reparte los
alimentos entre la familia extensa y los vecinos.
Presidente J.F.Nielsen Aqqaluq Linge
Aqqaluk Linge, ex-presidente
del Inuit Circumpolar Council and exmiembro del United Nations Permanent Forum
on Indigenous Issues, nos informa que “el ansia de independentismo de Groenlandia se ha esfumado y ahora
es USA la que lo desea, y que los inuits temen que USA invada su tierra porque
entonces aniquilarían su pueblo. Trump aquí seguramente pensaría en jugar a
golf sobre el hielo o ponerle su nombre a un iceberg. Esto que está haciendo en
el mundo tiene poco que ver con lo que quieren en este país. La seguridad
mundial está en riesgo solo por sus caprichos personales”.
En enero de 2025, cuando
Trump empezó a hablar de sus intenciones de comprar o invadir a cualquier coste
la isla ártica, se realizó una encuesta para medir el pulso de los
groenlandeses. Al menos un 85% de la población votó “no” por una anexión con
Estados Unidos. Un año después del sondeo, Lynge está seguro de que el
porcentaje ha crecido.
Lynge insiste en que solo
ellos son capaces de sobrevivir en las condiciones de la isla y explotar mejor
sus recursos. “Un americano no duraría aquí ni un año”, dice. Es por ello que
las ideas de Trump de saquear todos los minerales que atesora la isla se le
hace otro de sus disparates. “Aquí la nieve lo sigue cubriendo todo. La opción
de hacer minas es imposible en muchos territorios, y carísimo y complejísimo en
otros. No solo necesitaría miles de millones, sino décadas”, critica. “Nosotros
sabemos mejor que nadie cómo desarrollar Groenlandia. Vamos a ser los
groenlandeses quienes cuidemos y desarrollemos el país”.
Marzio G.Mian, periodista italiano que lleva tres décadas viajando por
el Ártico, opina algo distinto sobre el tema: “Los inuits no sienten nada por
Europa”, dice. Y sigue: Los inuits están obsesionados con la comida, con sobrevivir… el futuro
se juega en el Ártico…, me impactó los verbos en futuro, no usan el yo, (como
animistas que son, repito) forman parte de un todo…, es el lugar con más suicidios…,
Rusia tiene más de 40 (buques-)rompe hielos, USA sólo dos…, Biden expulsó a los
chinos de Groenlandia en tres años…, en Silicon Valley quieren convertir
Groenlandia en una utopía libertaria, sin leyes…, el 100% de los inuits quiere independizarse
de Dinamarca: saben que los inuits de Alaska, pactando con USA, se han hecho
ricos con los beneficios de la minería…, en realidad hay un deseo de
cooperación entre Rusia y EE.UU, ambos quieren dividir la OTAN…, uno de los
socios de un consorcio de Delaware (EE UU) para acuerdos comerciales con
Groenlandia es la ministra de Exteriores de la isla: quieren exportar agua de
iceberg, ¡el agua más pura del mundo!