1. “Que se jodan”
Es la expresión de Andrea Fabra en el Congreso en el momento en que Rajoy informaba de los recortes a los subsidios de desempleo. Si se quedan sin comer, que se jodan! Ellos tienen la culpa, por pobres, por parados, por vagos, por zarrapastrosos. Esta actitud les delata en el sentido de que si los recortes tienen como fin desmantelar el Estado del Bienestar y privatizar al máximo los servicios públicos, no menos importante para ellos es masacrar a los trabajadores, estrujarlos, que es lo que se merecen, porque sí, sólo para marcar su distancia con ellos, para distinguirse como distintos y superiores, para ampliar al máximo la brecha de la desigualdad económica y social. Que se jodan!, coño, que se jodan.
Si se habrá pasado esta tía, que el partido ha decidido amonestarla, “ay ay ay, que eso que has dicho esta feo, pero que muy feo”, contundentemente. Imagino que serán muchos sus colegas que sentirán lo mismo que ella, aunque tienen el mínimo recato de no decirlo. Esta calaña abunda en las filas de la derecha reaccionaria española y tardaremos generaciones en erradicarla. Pero para atrincherarse en sus privilegios, ya se encargaron de eliminar de la enseñanza la asignatura de la Educación para la Ciudadanía. Los políticos desprecian a las masas, aunque les voten. Pero hay algo peor: el hecho de que les voten. Y aún algo peor, que este tipo de reflexiones no sirvan para mucho, porque los que les votan no las leen. Con lo fácil que lo tienen, para equilibrar las cuentas, no reduciendo los gastos (sustrayendo) sino incrementando los ingresos (minuyendo, en este caso aumentando), con impuestos directos progresivos, sobre las grandes fortunas, los fraudes fiscales… Pero ésos no-se- to-can, oíste, ésos no-se-to-can. Para mí que el verdadero objetivo de esta masacre es joder a los trabajadores para dejar bien claro quiénes mandan aquí y marcar la desigualdad y las distancias, que siempre hubo clases, oíste? siempre hubo clases. Que se jodan.
Si se habrá pasado esta tía, que el partido ha decidido amonestarla, “ay ay ay, que eso que has dicho esta feo, pero que muy feo”, contundentemente. Imagino que serán muchos sus colegas que sentirán lo mismo que ella, aunque tienen el mínimo recato de no decirlo. Esta calaña abunda en las filas de la derecha reaccionaria española y tardaremos generaciones en erradicarla. Pero para atrincherarse en sus privilegios, ya se encargaron de eliminar de la enseñanza la asignatura de la Educación para la Ciudadanía. Los políticos desprecian a las masas, aunque les voten. Pero hay algo peor: el hecho de que les voten. Y aún algo peor, que este tipo de reflexiones no sirvan para mucho, porque los que les votan no las leen. Con lo fácil que lo tienen, para equilibrar las cuentas, no reduciendo los gastos (sustrayendo) sino incrementando los ingresos (minuyendo, en este caso aumentando), con impuestos directos progresivos, sobre las grandes fortunas, los fraudes fiscales… Pero ésos no-se- to-can, oíste, ésos no-se-to-can. Para mí que el verdadero objetivo de esta masacre es joder a los trabajadores para dejar bien claro quiénes mandan aquí y marcar la desigualdad y las distancias, que siempre hubo clases, oíste? siempre hubo clases. Que se jodan.
2. Los funcionarios del PP son repeperos
(Repepero es el que, perteneciendo a la masa de los asalariados, vota al PP, no teniendo nada que ganar con ello y todo que perder, pues la política del PP no le beneficiará, sino todo lo contrario. Para la definición y tratamiento de esta perversión véase la entrada 273, de 13/4)

Los funcionarios del PP son repeperos porque, a pesar de su afiliación política, no se libran de la quema que significan los recortes. Se libran los diputados, los altos cargos, los miles de asesores y otros “contratados”, a quienes no afecta demasiado un descuento de sus sueldos de un 8% de lo que les sobra (esa es la diferencia, que los recortes de los trabajadores lo son sobre lo que les falta), por lo que no son repeperos sino simplemente peperos. Esto nos lleva de la mano a la siguiente entrada:
3. Susceptibilidades y contradicciones
- Hubo estafa en el programa electoral del PP en las últimas elecciones y fraude en el recuento de los votos. No es verdad que la mayoría votara al PP. Salgan a la calle y pregunten, pregunten a todos los que encuentren si votaron a ese partido y podrán comprobar que casi ninguno, casi ninguno! votó al PP.
- “Tú votaste al PP?” “Y a ti qué coño te importa!?” Lo ven? éste seguro que votó al PP.
(Seguimos con el manual de modelo alemán, ilustrac. nº 5)
- “Tengo orquitis” (inflamación de los testículos). “Pásate por la consulta”. “Y así me cobras, no?”. “Sí, claro, y así te cobro”. Y no se volvieron a hablar. (Y no me vengan ahora con susceptibilidades sobre si este chascarrillo no tiene nada que ver con los votos del PP, porque sepan que todo, todo, tiene que ver con la política. Hasta esto.)



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