miércoles, 30 de mayo de 2018

1610 (X 30/5/18) Lecturas recomendadas

Acabo de leer "El fin del HOMO SOVIETICUS" de la nobel ucraniana Svetlana Aleksiévich que no es una novela sino una especie de docudrama, entrevistas y relatos personales de la gente de a pie, que retrata dramáticamente la crisis económica, política, social y psicológica de los rusos, con motivo del estallido en pedazos de la Unión Soviética tras la perestroika de Gorbachov, desde la caída del muro de Berlín en 1989 hasta el progromo de Lukashenko en Bielorrusia en el año 2010. De especial relevancia la decepción del cambio del comunismo al capitalismo y la consiguiente nostalgia de los tiempos de Stalin. “Tienen una joyería en el propio Parlamento! Una joyería que vende anillos de oro con brillantes, huevos de Pascua de plata y de oro, y pendientes… El precio del más barato de esos anillos supera con creces lo que he ganado en toda mi vida, un solo anillo de esos, me entiende? Y esos son nuestros diputados, los diputados del pueblo…” “Matar, beber y follar son las tres grandes alegrías de la guerra”. “Me horroriza el esfuerzo que requiere vivir con otra persona… Una tiene que olvidarse de sí misma, negarse a sí misma, renunciar a sí misma. En el amor no hay libertad que valga”.
     Libro para la mesilla de noche. Pues puede cortarse la lectura donde apetezca y seguirla al día siguiente.

     Otro: “PATRIA”, de Aramburu (2016), hay que leerlo.

      Otros: “4,3,2,1” el libro de Paul Auster;
    “RECURSOS INHUMANOS” de Pierre Lemaitre, de acción frenética donde las haya;
    “LA ESPAÑA VACÍA” de Sergio del Molino, un ensayo que lees como si fuera un relato de ficción.

Y por último la obra completa de Philip Roth, irreverente y descarado en los temas de sexo y religión: Goodbye Columbus (1959), El mal de Portnoy (1969), El teatro de Sabbath (1995)…, y también La gran novela americana (1973), Engaño (1990) Pastoral Americana (1997), La conjura contra América (2004), Elegía (2006), Némesis (2010)… Me ocurrió lo mismo que con el nobel egipcio Naguib Mafuz cuando leí “El callejón de los milagros”: que fui  a la librería y compré todos los libros de este autor que tenían traducidos al español (casi 20). Igual hice cuando leí “El mal de Portnoy”, pero esta vez prestándomelos la biblioteca.

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