sábado, 13 de abril de 2013

653 (S 13/4/13) La crisis lo es de insuficiente democracia

La crisis lo es de insuficiente democracia
No podemos creernos que vivimos en una democracia por el hecho de votar en las urnas cada cuatro años. La democracia exige una participación ciudadana continua. No cabe democracia si no se tiene conciencia de que los congresistas son representantes, “empleados”, dependientes de los ciudadanos, y no al revés, por lo que es a éstos a quienes los políticos deben el respeto que hoy se exige en sentido contrario. Son los ciudadanos los que tienen que regular, por ejemplo, y controlar los salarios, dietas y “privilegios”, de sus representantes, los políticos. Y mientras no nos metamos esta convicción hasta en los tuétanos, no vale la pena seguir hablando. Esto para empezar. Porque esto es lo primero que el movimiento 15-M ha proclamado y aún queda mucho para que así sea.
            La política económica de este Gobierno, con sus recortes de gastos y pensiones, no sólo es cruel, inútil y contraproducente, sino que encima es anticonstitucional! Pretende crear empleo, dicen, y crecimiento económico y, al reducir el gasto, constriñen la demanda y con ello empeora la recesión. Las tensiones sociales que provocan son totalmente imputables al Gobierno que, encima, las reprime ilegalmente, convirtiéndose en un Estado policial. Pero donde más lucen las heces es en la impunidad: abducidos los medios y los tribunales, demorarán las sentencias sine die mediante recursos y triquiñuelas “al estilo Trillo”; y si éstas llegan condenatorias, nuevos recursos y al final indultos. Ejemplos, por sólo decir tres: Naseiro, Gürtel, Bárcenas. En cuanto a las leyes, se redactan cara a la galería para dar una apariencia democrática, pero en realidad sirven a los intereses de los partidos y para blindarse entre ellos, eludiendo toda responsabilidad. Es el catedrático Alejandro Nieto quien habla: “El Derecho Administrativo disciplinario se ha convertido en una coartada para justificar las conductas más miserables de los poderes públicos que sancionan, expolian y humillan protegidos por la ley a pretexto de estar ejecutándola con toda clase de garantías”.
            La democracia implica un contacto intenso y directo con la realidad. Cuando hablamos de crisis es de la crisis de la democracia de lo que tratamos,  o sea de la falta de diálogo entre los políticos y los ciudadanos. Si serán esperpénticos los resultados, que llegan a exigir el copago en medicinas a un enfermo terminal mientras desgravan fiscalmente a los ludópatas que visiten los casinos. Controlando a los políticos por sus “jefes”, los ciudadanos (llámenlo diálogo permanente), y eliminando todo rasgo y sospecha de impunidad, no estaríamos ahora hablando de crisis, que en la base es crisis de la democracia.
            El movimiento 15-M, o Democracia real, o Partido del Futuro, lo que sea, que dicho sea de paso yo no acabo de ver claro por falta de concreciones para engarzarse dentro de nuestro sistema (pasaría por entrar en el Congreso como partido político), ha querido mover ficha y nos invita a conocer sus objetivos y procedimientos en http://partidodelfuturo.net/primer-jaque-la-democracia-del-futuro-que-sea-para-hoy/
            Y es que la corrupción y las mentiras nos inundan de tal manera que tenemos que salir por donde sea. ¿Cómo tienen la desvergüenza de despedir empleados a mansalva con el propósito, dicen, de crear empleo? ¿Cómo se puede hablar de Sanidad universal al tiempo que la desahucian para privatizarla? ¿Qué es eso de que una ILP, como la de los desahucios y la “dación en pago”, la acepten en el Congreso a regañadientes para luego, en lugar de desarrollarla, difuminarla para que se quede en nada? ¿Cómo se puede aguantar que hablen de transparencia y el presidente para hablar se refugie en su ecto-plasma para evitar las preguntas (y que se le vean las piernas temblorosas)? Este Mariano el Plasta terminará por ser conocido como Mariano el Plasma.

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