viernes, 23 de diciembre de 2011

173. reflexiones y otros disparates del día (23/12/11)

1. Efigies         Para nuestros ancestros, de los cuales nos quedan tantos restos sin saberlo,  las efigies no sólo representaban a una persona (o animal o cosa) sino que eran la misma cosa, animal o persona representada. Por eso los romanos cuando paseaban por las calles los bustos de sus antepasados, realmente llevaban a hombros a sus antepasados. Sólo que al haber fallecido, habían quedado sacralizados, divinizados, en su nueva figura de manes. En la Eucaristía católica todavía es dogma que en las sagradas formas se encarna el cuerpo, sangre, alma y divinidad del dios representado. A los condenados ausentes, se les ajusticiaba realmente quemando su efigie en la plaza pública. Cuando las tumbas, donde los familiares libaban y alimentaban el espíritu del muerto, emergieron del subsuelo en su forma actual de templos (allá por el año 4000 adne.), el cadáver que estaba en el fondo emergió como efigie en el fondo del templo (lo que hoy son las imágenes en sus hornacinas) donde sólo tenía acceso el sacerdote para mantenerlo cuidado y alimentarlo. La retirada de la efigie de Undargarín del museo de cera no es sólo una medida políticamente profiláctica sino que, en su sentido original, implica la muerte (civil) de la persona representada.
2. Loterías
Ayer se transfirieron cientos de millones € desde bolsillos de muchos a las carteras de unos pocos. Supongo que los pobres son más pobres y los ricos más ricos. Si algunos tienen la suerte de conseguir premios, eso es a costa de que muchos no lo consigan nunca, o al menos gasten casi todos mucho más de lo que ingresan por aciertos. La transferencia además es improductiva pues carece de valor añadido. Para más inri aparece un tercero que se lleva un porcentaje por la cara (el Estado, que promociona estos disparates para que le salpique), con lo cual no se reparte todo lo que entra en juego. Por si fuera poco, la ilusión (de la inmensa mayoría perdedora) se basa en una quimera que no se va a dar casi nunca. Incluso a los pocos que les toca, frecuentemente la suerte se les torna en desgracia. La ilusión fervorosa por la lotería es directamente proporcional a la incultura del que juega. Sigo? hace falta más todavía? Pero y si toca? Si toca, ésa es la trampa, ése es el señuelo. (Y los organizadores siguen sueltos. Si pagan sus impuestos...)
3. Una colaboracioncita, por el amor de dios
Hace falta tener cara, la que tienen, para mendigar una oposición colaboradora ahora que están en el gobierno, cuando antes, durante 7 años, cuando estaban en la oposición, no sólo nunca colaboraron sino que hicieron siempre todo lo contrario: sabotear la acción de gobierno, zancadillear, proferir insultos, gritar, injuriar, calumniar, introducir barras de hierro entre los radios de la rueda..., colaborando con todas sus fuerzas para ahondar la crisis, todo lo que consideraban conveniente para ganar las elecciones. Y ahora, nada más ganarlas, piden a la oposición que sea magnánima y generosa, que colabore. No tienen pudor. Y el caso es que habrá que colaborar, no porque lo pidan, sino por el bien de la sociedad civil y por respeto a uno mismo. Pero eso sí, que lo hagan conscientes de que estos energúmenos, el día que sean de nuevo oposición, volverán a las andadas. De que están criando cuervos que cuando puedan les sacarán los ojos. Aunque ellos no tienen la culpa, la tienen sus genes.

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