viernes, 11 de noviembre de 2011

131. reflexiones y otrosdisparates del día (11/11/11)

Sois los dos primeros que entráis, de Lituania y Ecuador, bienvenidos! y gracias. Pero no os conozco, si me escribís a mi e-mail, os prometo que contesto. Sí?

1. Invasiones de la soberanía

El principio de la soberanía de los Estados ha tenido vigencia durante todo el siglo XX pero ya no se mantiene. El derecho de “no intervención” no es admisible cuando en un territorio se cometen desmanes contra los derechos humanos y rayan, o sobrepasan, el genocidio, o cuando un pueblo clama masivamente contra un régimen que los masacra. Siempre que cuente con la legitimidad de su aprobación por la ONU, la comunidad internacional tiene el derecho, incluso la obligación, de intervenir allí donde no haya otro remedio, como hubiera sido el caso de los armenios, o lo fueron los de Kosovo o de Libia (por más que este último se contaminara por los intereses espúreos de Francia, tanto económicos como de prestigio personal). Como lo será en el caso de Siria, o de Irán. No en el de Irak cuya invasión no fue aprobada por Naciones Unidas. El siguiente paso (que por cierto propuse en mi tesis doctoral, hace más de 40 años) será una policía internacional. Esto en cuanto al derecho internacional se refiere. La interacción global también es un factor que condiciona el ejercicio de la soberanía. Hay otras cesiones voluntarias de autonomía por integrarse en instituciones supranacionales. Ni que decir tiene que la cesión de soberanía es continua en instituciones como Europa cuya eficacia depende de las cesiones de competencias de los miembros nacionales. Precisamente ahora, con motivo de las torpezas que sufrimos por falta de coordinación a nivel supranacional, se impone una política común (y unas instituciones) en materia de política fiscal, económica, y de relaciones exteriores.
2. Colmillos bajo la careta
En la tertulia de Hora 25 de la noche del lunes  9/10/11, el periodista ex-director de la Agencia EFE Miguel Angel Aguilar denunció públicamente el nombramiento del nuevo director de radiotelevisión de la C.A. de Castilla-León por Dolores de Cospedal, como óptimo representante de la extrema derecha más radical. Ya no les basta con apropiarse de todo lo que se les ponga por delante, ya sea en enseñanza, ya en sanidad, ya en los medios de comunicación. No es suficiente chulear al personal pregonando que ellos no recortan ni un céntimo (sólo en Madrid, en la enseñanza se han quedado en la calle más de 3.000, y están ahí, a la vista de cualquiera). Ahora, ya, quitándose la careta de cordero que últimamente nos muestra el sr. Rajoy, enseñan los colmillos sin pudor, como gritando "se váis a enterar", que aquí no volverá a crecer la hierba. Y esto antes de ganar las elecciones generales! se imaginan lo que nos espera? Madrid, Castilla-León y Valencia son muestras punteras de lo que deben imitar en el resto de las CC.AA del PP, y el propio Gobierno central si, como esperan, ganan el 20-N.  Parece como si la sra. Cospedal no esté dispuesta a que nadie, ni TeleMadrid ni Canal 9 de Valencia, la superen en el dominio de los medios de comunicación, en cuanto a servilismo se refiere. Y ya que hablamos de televisiones autonómicas...
3. TVs autonómicas
Las privatizaciones del PP son de ida y vuelta. Privatizan los servicios públicos para convertirlos en negocios, pero quieren que sean públicos (o privados pero con esbirros de su confianza) los medios de comunicación que sirvan para su propaganda institucional y que se sometan dócilmente a sus intereses de partido. En el año 2010 las TVs autonómicas costaron a los contribuyentes 2.000 millones de euros, más un endeudamiento acumulado de 1.500 millones más. La mayoría de los televidentes prefiere ver los canales de ámbito estatal mejor que los suyos nacionales, el gallego, el catalán, el andaluz o el vasco (éste lo ve tan sólo un 1.7% de los tele-espectadores, y los otros, poco más). Las TVs autonómicas emplean 10.000 personas que hacen lo mismo que 1.000 en Telecinco o Antena3. En la catalana trabajan 1.800. Comentemos alguna en concreto, por ejemplo la valenciana, Canal 9. Su falta de objetividad (v.gratia no citó nunca el caso Gürtel) es causa de que su audiencia no llegue al 6%. La rechaza más de un 80% de los televidentes. En la visita del Papa gastaron 15 millones de euros. Pagan a La Sexta 1.200 millones por los derechos de retransmisión de Fórmula 1 cuando cualquiera lo puede ver gratis directamente en La Seis. En su plantilla, con muchos ocupando oficios que ya no existen, se da un absentismo de hasta el 14% en fechas tales como Semana Santa, Constitución o vacaciones escolares. La nómina es un 85% de su total de gastos cuando en Telecinco o Antena3 no pasa del 25%. Su Secretario General era el presidente provincial del PP en Valencia, el mismo que declaró impúdicamente  que él "estaba en la política para forrarse" (éste al menos era franco), hasta que tuvo que dejarlo por tres denuncias de acoso sexual… Bah, ya vale por hoy. Sólo añadir que si Madrid y Castilla-La Mancha son los modelos a seguir por las CC.AA. en materia de recortes y privatizaciones, el sectarismo de Canal 9 y TeleMadrid marcan el ejemplo a seguir por las futuras televisiones autonómicas.

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