viernes, 28 de octubre de 2011

118. reflexiones y otros disparates del día (28/10/11)

      1. Perdón mutuo?
      Dicen algunos, y no les falta razón, que la normalización de la vida cotidiana en la sociedad vasca pasa por un previo perdón mutuo entre víctimas y asesinos terroristas. Pero hay una evidente y drástica diferencia: mientras que la petición de los asesinos es obligada, ineludible y explicitada, por parte tanto del colectivo como de cada uno de sus miembros, para que las víctimas puedan llegar a perdonarlos, éstas no tendrán obligación de hacerlo en público pues es algo que pertenece a su intimidad y requerirá un proceso psicológico con la ayuda del paso del tiempo. Y no cabe un perdón mutuo sino una aceptación mutua, pues unos deben pedirlo mientras que las otras podrían negárselo, aunque es aconsejable que ocurra si se quiere convivir en una sociedad “normalizada”. Pero de ahí a que, como el título reza “perdón mutuo?”, alguien piense en una negociación, un toma y daca, y una concesión “mutua” y simultánea, ese disparate es inmoral, reprobable, inviable y no puede ni siquiera plantearse.
       2. Lo que no tiene perdón
     es que el Vaticano se pronuncie sobre temas financieros proponiendo (no sé si exigiendo, pues todo suelen hacerlo de esa guisa) la creación de un órgano mundial que reforme (y controle?) el sistema financiero, al tiempo que exige a los bancos un “comportamiento virtuoso” (no me digan que no tiene gracia) y afirma que “la tecnocracia tiene un efecto devastador” (toma ya!). Y yo me preguntaba, pero cómo esta gente se mete…? pero antes de terminar de cuestionármelo, mi formación jurídica me ha permitido darme yo mismo la respuesta. Saben ustedes lo que es la “legitimación activa”?: la facultad (o derecho) de personarse alguien en un proceso (o tomar parte en algo) por afectarle a sus intereses. Lo ven? Ven cómo sí que pueden proponer lo que han propuesto?
        3. La sharía
       Mal empezamos en Libia si proclaman la sharía por encima de la ley, como ocurre por ejemplo en Arabia Saudí. La sharía hace prevalecer el Corán sobre las leyes, dándole más autoridad y poder a sus exegetas religiosos que al propio presidente del Gobierno. Parece que en Túnez han adoptado una postura moderada que podría servir de ejemplo a las demás revoluciones de la “primavera árabe” que poco tendrían ni de primavera ni de revolución si persisten en sus fundamentalismos y radicalismos religiosos. El desarrollo económico y cultural de los países islámicos pasa por un necesario laicismo que no será posible sin una democracia política real (participativa) y una alfabetización de la sociedad. Túnez, Turquía y Egipto podrían ser aleccionadas por la UE para adoptar este modelo y servir de ejemplo a todos los países del Islam. Pero ojo, que en todas partes cuecen habas, y mutatis mutandis no crean que nos hemos librado de ese lastre aquí en España, todavía. Algo de lo que nuestros nietos se avergonzarán.

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