domingo, 27 de octubre de 2019

1977 (D 27/10/19) Medallas y colgantes

La prepotencia del nuevo orden patriarcal se expresó mediante la imposición de una medalla. Esta gesta se realizó en el quinto milenio, cuando el excedente alimentario agrícola requirió de murallas para resguardarlo, de farfollas para decorarlo y de medallas para reafirmarlo. (Medalla: dícese de chatarra para charreteras.)
      Porque con las murallas surgió la necesidad de un ejército profesional que las defendiera. Y los ejércitos requieren de caudillos. Y cuando un pueblo se dota de ejércitos con sus caudillos, todos los pueblos de los alrededores y de los alrededores de los alrededores no tienen más remedio que hacer lo mismo si no quieren quedar sojuzgados. Y así nos va. Y en ésas estamos. Una vez provistos de armas no pudieron dejar de utilizarlas.
       Casualidades de la vida, fue en estas fechas, comienzo del Calcolítico, cuando descubrimos el metal y con él aparecen en las tumbas vestigios de las primeras desigualdades económico-sociales. Por qué? Porque los que podían, se distinguían colgándose medallas, chatarra para charreteras.
         Hasta entonces (195.000 años de los 200.000, si son 200.000 los que llevamos como especie, o sea un 99% de todo nuestro tiempo) las sociedades eran igualitarias. Esa es la opinión unánime de arqueólogos, antropólogos… que estudian esas épocas. La acumulación de riqueza por unos pocos, que deriva en la aparición de las primeras clases sociales, se afianza en la Edad del Bronce (años 4200/2800), cuando la nobleza se asocia a la guerra.
        El entierro de niños con ricos ajuares funerarios sugiere que el estatus social se transmitía de padre a hijos, con lo cual ya tenemos el linaje. Si antes eran las madres las que les ponían los nombres a sus hijos, ahora ya serían los padres los que les pondrían sus apellidos. Estos formaban los sufijos de los nombres de sus padres y aún perduran entre nosotros (-ida en la Grecia clásica: Aquiles, hijo de Peleo, el peleida o pelida; Diomedes, hijo de Tideo, el tideida Y entre nosotros Lóp-EZ, hijo de Lope; -vich en eslavo; M(a)c en Escocia, Ben en árabe…)
Si ellos se ponían medallas, ellas se colgaban colgantes. Cuanto más caros (escasos) más distinguidos. Pero si ellos gustaban de metales, ellas preferían los minerales y las perlas. Quizás porque en muchos casos y países se utilizaban como moneda, instrumento de cambio, dinero, cash. Y eso sí que hacía referencia al motivo de su estatus.

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