Así no
pudo encabezar nadie una carta en Málaga ese día porque les estaban cayendo
bombas de las fuerzas “nacionales”, de aviones alemanes, italianos y españoles
de la legión Cóndor, para ensayar cómo reacciona la población civil en las
guerras cuando se les masacra (clase práctica). Algo que se repetiría dos meses
más tarde en Guernica, de lo que tuvieron conocimiento en todo el mundo gracias
a que Picasso lo difundió. Pero lo de Málaga fue aún peor.
La masacre de la carretera Málaga-Almería, conocida popularmente como La Desbandá fue un ataque a civiles ocurrido durante la Guerra Civil Española el día 8 de febrero de 1937 y siguientes tras la entrada en Málaga de las tropas franquistas. Una multitud de refugiados que abarrotaban la carretera N-340 huyendo hacia Almería (ciudad bajo control del bando republicano) fueron atacados por tierra, mar y aire. La masacre de la carretera de Almería constituyó el episodio más cruento de la Guerra Civil en Málaga y uno de los peores de todo el conflicto.
Participaron en el bombardeo, además de la fuerza
aérea franquista, los buques Canarias, Baleares y Almirante Cervera, así como
los tanques y la artillería rebeldes. La mayoría de pueblos en el camino hacia
Almería no ayudaron a los fugitivos por el miedo a las represalias posteriores
por parte de los sublevados, que continuaban avanzando. Asimismo, el 8 de
febrero también tuvo lugar un desembarco en Torre del Mar con la
intención de cortar la retirada de los huidos.
Durante este suceso, se produjo la
intervención del doctor Norman Bethune que se desplazó expresamente desde
Valencia hasta Málaga con su unidad de transfusión de sangre para socorrer a la
población civil que estaba siendo masacrada. Durante tres días socorrió a los
heridos y ayudó al traslado de refugiados hacia la capital almeriense. Esta traumática experiencia le llevaría a escribir el
relato El crimen de la carretera Málaga-Almería: "...Lo que quiero contaros es lo que yo mismo vi en esta
marcha forzada, la más grande, la más horrible evacuación de una ciudad que
hayan visto nuestros tiempos...."
Miguel Ángel Melero, profesor de la
Universidad de Málaga, reconoce que sobre aquella huida aún cuesta poner
números. Entre 200.000 y 250.000 desplazados, aunque hay quien eleva la cifra
hasta los 300.000: «La huida, el éxodo... el genocidio de la carretera de
Málaga a Almería representa en nuestra provincia el episodio más trágico de la
guerra civil, a la vez que uno de los más señeros y vergonzantes ocurridos en
España durante el conflicto bélico de 1936-1939».

El Centro Andaluz de la Fotografía en Almería expone una extensa documentación sobre esta barbarie en una muestra Taro y Capa en el frente de Málaga: Fotografías de las Brigadas Internacionales, organizada por Rafael Doctor, con material proveniente del International Centre of Photography de Nueva York, la Bibliothèque Nationale de France, el Archivo de la Resistencia Austríaca en Viena, los Archives Nationales de France y el legado del escritor y brigadista Alfred Kantorowicz en Hamburgo.



No hay comentarios:
Publicar un comentario