sábado, 19 de noviembre de 2016

1313 (S 19/11/16) Las rarezas del discurso del Rey

Para empezar el discurso del Rey no es tal sino un conjunto de cuartillas redactadas (o censuradas) por el Gobierno que el monarca se limita a leer. Y ello es así porque en nuestro régimen de monarquía parlamentaria al rey no se le permite inmiscuirse en la política ni en asuntos del gobierno y cuando se pronuncie sobre ellos sólo puede hacerlo sometido al filtro del Ejecutivo.
     Sin embargo en su último discurso en el Congreso el rey se atrevió a tratar temas políticos, entre los cuales algunos tan concretos como la corrupción o el estado del bienestar que el gobierno ha de restituir. Lo cual, si, como imaginamos, están en el texto por iniciativa del gobierno, deberemos entenderlo como una máscara más de las que ya nos tiene acostumbrados a fin de aparentar una fachada cuyos hechos después se encargarán de desmentirla.
   Por cierto que la referencia a la corrupción y a la necesidad de regeneración choca de frente con la presencia y estrechamientos de manos con el ex-ministro Fernández Díaz y la ex-alcaldesa Rita Barberá, imputados y reprobados por el Parlamento, y además luego blindados o aforados para dificultar su procesamiento.
     Por no hablar del estado del bienestar que este gobierno piensa seguir desmantelando, cuya referencia tendremos que interpretar como un falso guiño (o cachondeo) a la oposición al tiempo que pueda pretender ser una toma de posición cara a las exigencias de Bruselas sobre el déficit austérico.
     Para colmo, y rizando el rizo de la mofa con los ciudadanos, el discurso cita (elogiando) al jefe del gobierno, sr. Mariano Rajoy, con su nombre y apellido, algo inédito en los anales de los discursos reales de nuestra monarquía.
    No sino que parece que el partido del Gobierno se supera en alardes chulescos dejándonos pistas, como los asesinos profesionales en novelas y películas, de que se divierten despistándonos con bromas que demuestran su dominio y tranquilidad cuando perpetran sus malévolas acciones.
     Raro el discurso, no? Si os parece que estos comentarios son un tanto retorcidos, os diré que eso me pasa por intentar aclarar un discurso bastante sinuoso.

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