Me apremian a que escuche y comente una
entrevista en la radio de Javier Pino a Victoria Camps, catedrática de
Filosofía, sobre su último libro “Elogio de la duda”, y así lo hago. Resumiré
lo que debería decir al final: que ya avisaba Horacio a los escritores noveles
que no prometieran mucho no fuera que al final no dieran nada: parturient montes, nascetur ridiculum mus,
parece como si fueran a parir los montes y luego resulta que lo que nace es un
ridículo ratón.
Porque
el titulo prometía mucho: el elogio de la duda, nada menos. La duda como
actitud crítica que pone en tela de juicio toda la información que nos viene
cada vez desde más sitios. La duda como rechazo visceral del dogma, de
cualquier dogma. Dudar es reflexionar, no dejarse influir con esquemas,
consignas o libros de autoayuda que dificultan tener criterios propios.
Dudar
da miedo porque implica esfuerzo y sensación de inseguridad. Y porque el miedo
lo es a la libertad. El miedo a llegar a ser tú mismo de tal manera que te
quedes fuera de ninguna tribu. ¿Ayuda la Universidad a cuestionarlo todo? a ser
rebeldes? No parece que eso lo haga la enseñanza académica, sino que la rebeldía es propia
de la juventud con inquietud y curiosidad. Sobre esto y mucho más esperábamos que tratara la
entrevista que, sin embargo, ha derivado en los tópicos de actualidad: la
confrontación en la política, en el mercado laboral, en la familia, en las
redes…, donde por cierto no se trata de informar sino de lucirse, en los medios
maniqueos que se limitan a dar carnaza a lectores, oyentes y televidentes,
ofreciéndoles lo que quieren ver y oír, cuando en realidad lo que quieren ver y
oír es solamente lo que se conforma con sus propias convicciones, pues como
decíamos en la entrada 1290 de 27/10/16): “no es que sea bueno lo que nos gusta de lo que
leemos, sino que sólo nos gusta lo que coincide con lo que ya tenemos asimilado
como bueno. La conclusión a la que se llega es que la belleza no es objetiva
sino que es efecto de nuestro modo de ver las cosas (y personas) que puede
variar, y varía, con el medio y con el tiempo.”
No
podía faltar la pregunta sobre el modo de expulsar a Pedro Sánchez de la
Secretaría general del PSOE a lo que ha respondido lamentando que la
partitocracia haya substituido a la democracia parlamentaria.
Conclusión? lo que dijimos en el prólogo: lo del parto de los montes.

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