1. ... que lance la primera piedra
A eso acaba de retarnos el ínclito y nunca suficientemente bien ponderado sr. Wert, ministro de Educación del no menos emérito gobierno. "El que esté libre de culpa, que lance la primera piedra". Lo decía como sociólogo explicando los motivos de la crisis, a saber, que todos (todos nosotros) tenemos la culpa de haber llegado a la situación en la que estamos por habernos excedido viviendo por encima de nuestras posibilidades. Y eso se lo dice a los 5 millones de parados que no tienen techo ni comida que llevarse a la boca, eso se lo dice al 26% de la población que ha caído por debajo del umbral de la pobreza..., eso se lo dice a los miles de parados, sanitarios y educadores que echan a la calle cada día, eso tiene la desvergüenza de decirlo mientras ellos, todos ellos, se llevan a espuertas los millones que se llevan robando a los asalariados que cada vez quedan menos. Mire usted, sr. ministro, todos tienen la culpa, sí, todos ustedes, sin librarse ni uno, los Fabra que fabrican aeropuertos sin aviones o circuitos para F1 o puentes faraónicos que no llegan a construirse; los Camps que arruinan una Comunidad mientras llenan sus arcas y los de su partido; los Rato que tapan los agujeros del activo falso con ingeniería contable creativa financiera, como los indemnizados en Caixa Galicia, la CAM y la misma Bankia; los magistrados del T.S que prevarican condenando al juez Garzón; el presidente del Supremo sr. Dívar a quien pagamos sus fines de semana de jueves a martes; y tantos otros a quienes convendría inscribir en una lista grabada en bronce o en piedra, inmunes, impunes, y sin devolver un céntimo todo lo robado..., sacando pecho y sonriendo en las fotos. In memoriam. Pues le acepto el reto, ya ve usted, yo lanzo la primera piedra (o la segunda, tras Ana María Fox, en este ritual de expiación colectiva), contra sus fotografías en un panel metálico, en efigie, en la misma Puerta del Sol de Madrid. O en cualquier descampado que nos dejen. Y si ese panel se llega a colocar, con sus fotografías y un repartidor de piedras que luego las recoja, a 1€ la pedrada, estilo Forges, por ejemplo, que me avisen, que a mis ochenta años, hemipléjico, y cojeando, me llevo mis muletas, sr. ministro, me voy con mis muletas para ser yo el primero en "lanzar esa primera piedra". Que no me la quiten.
Os acordáis de los motivos que aduje para contaros mi desapego con este señor? en la entrada 208.3 de 8/1/12. Eran emotivos, personales, intuitivos y sin mucho fundamento. Pero ahora son racionales y bien documentados. Con la arrogancia que le permite poder mirarnos desde las alturas, al economista premio Nóbel Paul Krugman lo rechaza porque dice tonterías, y del presidente electo en Francia Mr. Hollande despotrica y se burla por proponer incentivar el crecimiento. Y este señor propugnaba el "zapatero a tus zapatos?". No, si cuando yo...
3. Transparencia = opacidad blindada
Están trabajando en el proyecto de la Ley de Transparencia. De la apariencia de la transparencia. Realmente de cómo alardear de transparentes mientras tapamos del modo más vergonzoso nuestras desvergüenzas. Se les llenan las bocas de transparencias, y mira que son a cual más gangoso todos ellos, al mismo tiempo que ejercitan las "transparencias" blindando los documentos de los años 50 y 60 que ya estaban preparados en Exteriores para su publicación, dejando a investigadores e historiadores sin poder terminar sus trabajos; lo mismo que en Defensa, que ya estaban desclasificados desde la ministra Chacón y ahora vuelven a los archivos de las siete llaves; o bloquean una comisión de investigación en el Congreso sobre Bankia; o prohíben al Gobernador del Banco de España que informe sobre esta crisis financiera, ni en el Congreso ni en los medios; o proliferan los eufemismos sobre los recortes de derechos (ajustes, recortes, reformas, abortos, matrimonios gays...) que utiliza con tanta gallardía fray Gallardón, por sólo poner unos ejemplos. Esta gente realmente tienen mala conciencia, o saben que los datos más neutros de la historia reciente se vuelven contra ellos. Ahí tienen el bloqueo de la Ley de la Memoria Histórica, o las correcciones al Diccionario biográfico. Tenemos que avergonzarlos de manera que no se atrevan a salir a la calle sin peluca. Tiene gracia, maldita la gracia, llamarle Transparencia al blindaje de la Opacidad que están pergeñando en el Parlamento. Pues otro motivo más sórdido no soy capaz de imaginarlo. Y cuanto más hablan de la Transparencia, más mienten y se esconden. Porque saben mentir, es lo que mejor hacen. Con descaro, desparpajo, sin vergüenza, sin reparo. Son muchos años los que llevan de experiencia.
A eso acaba de retarnos el ínclito y nunca suficientemente bien ponderado sr. Wert, ministro de Educación del no menos emérito gobierno. "El que esté libre de culpa, que lance la primera piedra". Lo decía como sociólogo explicando los motivos de la crisis, a saber, que todos (todos nosotros) tenemos la culpa de haber llegado a la situación en la que estamos por habernos excedido viviendo por encima de nuestras posibilidades. Y eso se lo dice a los 5 millones de parados que no tienen techo ni comida que llevarse a la boca, eso se lo dice al 26% de la población que ha caído por debajo del umbral de la pobreza..., eso se lo dice a los miles de parados, sanitarios y educadores que echan a la calle cada día, eso tiene la desvergüenza de decirlo mientras ellos, todos ellos, se llevan a espuertas los millones que se llevan robando a los asalariados que cada vez quedan menos. Mire usted, sr. ministro, todos tienen la culpa, sí, todos ustedes, sin librarse ni uno, los Fabra que fabrican aeropuertos sin aviones o circuitos para F1 o puentes faraónicos que no llegan a construirse; los Camps que arruinan una Comunidad mientras llenan sus arcas y los de su partido; los Rato que tapan los agujeros del activo falso con ingeniería contable creativa financiera, como los indemnizados en Caixa Galicia, la CAM y la misma Bankia; los magistrados del T.S que prevarican condenando al juez Garzón; el presidente del Supremo sr. Dívar a quien pagamos sus fines de semana de jueves a martes; y tantos otros a quienes convendría inscribir en una lista grabada en bronce o en piedra, inmunes, impunes, y sin devolver un céntimo todo lo robado..., sacando pecho y sonriendo en las fotos. In memoriam. Pues le acepto el reto, ya ve usted, yo lanzo la primera piedra (o la segunda, tras Ana María Fox, en este ritual de expiación colectiva), contra sus fotografías en un panel metálico, en efigie, en la misma Puerta del Sol de Madrid. O en cualquier descampado que nos dejen. Y si ese panel se llega a colocar, con sus fotografías y un repartidor de piedras que luego las recoja, a 1€ la pedrada, estilo Forges, por ejemplo, que me avisen, que a mis ochenta años, hemipléjico, y cojeando, me llevo mis muletas, sr. ministro, me voy con mis muletas para ser yo el primero en "lanzar esa primera piedra". Que no me la quiten.
2. Sigue sin gustarme el sr. Vargas Llosa
Os acordáis de los motivos que aduje para contaros mi desapego con este señor? en la entrada 208.3 de 8/1/12. Eran emotivos, personales, intuitivos y sin mucho fundamento. Pero ahora son racionales y bien documentados. Con la arrogancia que le permite poder mirarnos desde las alturas, al economista premio Nóbel Paul Krugman lo rechaza porque dice tonterías, y del presidente electo en Francia Mr. Hollande despotrica y se burla por proponer incentivar el crecimiento. Y este señor propugnaba el "zapatero a tus zapatos?". No, si cuando yo...3. Transparencia = opacidad blindada
Están trabajando en el proyecto de la Ley de Transparencia. De la apariencia de la transparencia. Realmente de cómo alardear de transparentes mientras tapamos del modo más vergonzoso nuestras desvergüenzas. Se les llenan las bocas de transparencias, y mira que son a cual más gangoso todos ellos, al mismo tiempo que ejercitan las "transparencias" blindando los documentos de los años 50 y 60 que ya estaban preparados en Exteriores para su publicación, dejando a investigadores e historiadores sin poder terminar sus trabajos; lo mismo que en Defensa, que ya estaban desclasificados desde la ministra Chacón y ahora vuelven a los archivos de las siete llaves; o bloquean una comisión de investigación en el Congreso sobre Bankia; o prohíben al Gobernador del Banco de España que informe sobre esta crisis financiera, ni en el Congreso ni en los medios; o proliferan los eufemismos sobre los recortes de derechos (ajustes, recortes, reformas, abortos, matrimonios gays...) que utiliza con tanta gallardía fray Gallardón, por sólo poner unos ejemplos. Esta gente realmente tienen mala conciencia, o saben que los datos más neutros de la historia reciente se vuelven contra ellos. Ahí tienen el bloqueo de la Ley de la Memoria Histórica, o las correcciones al Diccionario biográfico. Tenemos que avergonzarlos de manera que no se atrevan a salir a la calle sin peluca. Tiene gracia, maldita la gracia, llamarle Transparencia al blindaje de la Opacidad que están pergeñando en el Parlamento. Pues otro motivo más sórdido no soy capaz de imaginarlo. Y cuanto más hablan de la Transparencia, más mienten y se esconden. Porque saben mentir, es lo que mejor hacen. Con descaro, desparpajo, sin vergüenza, sin reparo. Son muchos años los que llevan de experiencia.
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