miércoles, 7 de marzo de 2018

1527 (X 7/3/18) Acoso sexual en lugares públicos

“El acoso sexual en la calle es una realidad”, leo, y me pregunto qué será lo que se entiende por acoso en la calle. La pregunta no sólo me la hago yo, parece que el gobierno francés de Macron ha encargado a un equipo interparlamentario un informe para que les informe en qué consiste el acoso sexual en lugares públicos.
     Ya se habla de multas de edad mínima para el consentimiento…, pero sigo son saber en qué consiste. Miedo me da que, al igual que con los piropos del micromachismo que repele las cesiones de puertas o acercamiento de las sillas, de nuevo en este tema se intente matar moscas a cañonazos. Porque si se trata de multar agresiones, debería bastar con ampliar sus importe en el código penal vigente (o de infracciones administrativas), pero una ley…
     “Combatir el acoso en la calle es importante”, sigue el texto. Pero yo sigo sin saber qué es ese acoso, y cuándo se puede calificar como tal. Porque si no, cuando me cruce con mujeres en la calle deberé cambiar de acera. Por si acaso. Y de transporte público, nada, nada de nada, ni en metro ni en autobús, sobre todo en horas punta. Por no hablar de los ascensores. “Uno de los primeros retos del grupo de trabajo ha sido definir los límites…” Lo véis? Añaden: “toda proposición, comportamiento o presión de carácter sexista o sexual que atente contra la dignidad de la persona…”, con lo cual, escapándose por los cerros de Ubeda, siguen sin aclararnos de qué se trata. Qué actos de carácter sexual son ésos que atentan en la calle contra la dignidad de la persona?
     Luego hablan de sensibilizarnos desde las escuelas y las instituciones. Bravo. Pero contra qué? Y como no saben cómo continuar, argumentan: “sólo el 6% de las calles en Francia lleva el nombre de una mujer”, hele! Quieren promulgar una ley y todavía no saben de qué están hablando.

     Pero espera, espera…, que aquí aclaran algo: “Cada año en Francia hay una media de 700.000 víctimas de gestos inapropiados, como besos forzados o frotamientos… de los cuales 220.000 son en espacios públicos”. Por fin dicen algo. Acabáramos. Pero esto no está castigado ya?
      Así que ya sabéis, cambiad de acera no sea que os rocéis.

Comentarios:
       M. Melendo: si partimos de que el acoso sexual es real y hay víctimas que lo sufren, el hecho de que no se sepa cómo catalogarlo da idea de que está "naturalizado" y por eso resulta más fácil para el acosador/a. En todo caso, se abre la ventana a debatir y a que se revisen los comportamientos si alguien sufre y nadie lo ve. No creo que a ti te detenga el gendarme cuando vayas por mi acera, hombre de dios! 
   Jota Jota: Ok, ok. Pero es que no me gusta que incluyan como micromachismos la cesión del paso en las puertas, los piropos (aunque sean de buen gusto), o la ayuda a ponerse el abrigo o la silla para sentarse. A este paso podemos llegar a condenar una simple mirada.
   P. Ejea: No hay como ser hombre para no imaginar qué es eso del acoso ¡qué suerte! Recuerdo una vez en un autobús en que un hombre me estaba tocando y yo me iba desplazando sin atreverme ni a mirarlo cuando una mujer mayor me dijo: "pasa aquí, hija mía, ya verás cómo a mi no me hace nada". Al final aprendí y a quienes me tocaban les interpelaba en voz alta: "ya está bien ¿no?". Esto, por poner un ejemplo que, claro, me ocurría cuando tenía edad de merecer. Con el paso del tiempo, he pasado a ser la señora que ayuda a las jovencitas y se pone de barrera. Pregunta a tus amigas cuántas de ellas han sufrido en algún momento... y te sorprenderá. Yo lo he hecho.
      Jota Jota: Vale, vale... estoy contigo, cómo no voy a estarlo!? Pero ese no era el punto que yo trataba... aunque supongo que me lo he ganado a pulso.
     Víctor Vélez: Cuando nos hemos criado en una sociedad y en una familia machista cuesta liberarse totalmente de los valores propios. Algunos estamos en el camino pero es difícil que lleguemos a la sensibilidad femenina.
       Dina: JJ, te has ganado unas buenas bofetadas. Y si no recibes demasiadas será porque quienes te lean entrarán en la categoría de "amigos", y se refrenarán. JJ, me avergüenzo de tu alegato de hoy, porque sé que eres mucho menos tonto de lo que quieres hacerte, y creo que, si te lo propusieras, tú mismo podrías fácilmente darte una respuesta. Pero para ponernos a la altura de Barrio Sésamo, intenta hacer este ejercicio: cuando tengas duda de si una actitud para con una mujer puede ser considerada acoso, intenta sustituir en tu imaginación la imagen de esa mujer por la de un hombre de edad similar y piensa si actuarías de la misma manera. Ya tienes la respuesta. Y, por cierto, no te imagino diciendo piropos a un señor, ni siquiera de buen gusto (? muy relativo), así que... tú mismo.
       Jota Jota: Vale. Tomo nota. Un piropo, cualquier tipo de piropo, es execrable. (Pero yo qué he hecho? qué he escrito? oh, cielos, Hamlet ahora me parece un payaso, un cómico de feria)
         Dina: No tergiverses mis palabras. Un piropo, cualquier tipo de piropo, que se le pueda dirigir a una mujer pero no se le dirigiría a un hombre, es machista y puede ser sentido por ésta como una agresión. Porque como un piropo yo podría decir, por ejemplo, "tu forma de hablar me fascina", y no tiene por qué ser execrable. Y se lo podría decir a cualquier persona independientemente de su género. 

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