lunes, 7 de octubre de 2013

827 (L 7/10/13) Las instituciones del Estado marionetas del Gobierno


No se puede quedar así, sin más, lo que dijimos ayer (entrada 823 del día 3/10) sobre “los casos tanto del Gran Mentiroso Rajoy-PP-Gobierno Bárcenas como del Gran Cacique Fabra, que van a quedar en agua de borrajas, sin condena (penal) y sin devolver un céntimo de lo robado, como ya estaba pre-escrito. Como todos, como siempre. Confirmando una vez más su impunidad, o más aún, su inmunidad.” Lo cual merece un comentario.
            Todos los poderes institucionales han quedado corrompidos, contaminados, al haber sido abducidos y continuamente manipulados por el Poder central, el político, el Gobierno. Y así, el Tribunal Constitucional puede alardear, sin tapujos, de ser presidido por un jerifalte del PP sin que se la caiga la cara de vergüenza; el Consejo General del Poder Judicial, igualmente, está dominado por el partido del Gobierno, llegando incluso a expulsar al magistrado (caso Garzón) por atreverse a investigar en los entresijos del partido del Gobierno, o a inhibir al magistrado Bermúdez, en favor el juez Ruz que les parecería más sumiso, o adivine usted por qué;  la Fiscalía General, por definición, pertenece al Gobierno, de quien recibe las instrucciones adecuadas cuando llega el caso; y hasta los tribunales penales rinden pleitesía a los fiscales a quienes piden permiso para desarrollar sus actuaciones judiciales, cuando se trata de investigar los posibles delitos del PP (cohecho, dinero negro, financiación ilegal del partido…), como acabamos de ver con el caso Rajoy-Bárcenas-PP-Gürtel en el que el fiscal se niega a investigar las “donaciones” (o sea, cohechos) de empresas adjudicatarias de obras públicas (sobrevaloradas para cubrir las comisiones) pagadas con fondos públicos, con la excusa de que serían demasiados expedientes y ocuparía demasiado tiempo (sic, por escandaloso y mentira que parezca). La evasión fiscal prescribe, je! y si hace falta elevar el montante mínimo para que no constituya delito, pues se incrementa y punto (de 50.000 a 120.000, lo hizo Aznar). Y si aún así la cifra excede de ese importe (más de un millón, en el caso del PP que nos ocupa), la Agencia Tributaria, que depende de la Administración, por lo tanto del Gobierno, califica esas sumas como donaciones, con lo cual, oh milagro! (a la Virgen del Rocío la tienen estresada), en lugar de delictivas (cohecho), resulta que DESGRAVAN!!! increíble, verdad? es que lo que no consigan éstos…, al puro estilo Berlusconi: la justicia a su servicio personal.
            Esta burda manipulación de los procesos penales en los que está implicado el PP se puede comprobar en cualquier procedimiento, pero ahí tenemos el caso Fabra que dura ya diez años a base de recursos procesales, se ha quitado de en medio a 10 jueces (diez!!!) y a 4 fiscales, y llega a la Audiencia Nacional cuyos tres magistrados habían presionado al juez instructor para que retirara los cargos de cohecho (con lo que la imputación se quedaría en sólo evasión fiscal y simple multa administrativa). Su denunciante, antiguo socio y amigo Vicente Vilar, que habrá recuperado -digo yo- las comisiones pagadas a Fabra por tráfico de influencias o cohecho, ¿cuánto habrá cobrado por retirar su denuncia? Y ahora decidme, ¿es o no es toda esta patraña una vergüenza?
            Además, añadid la fanfarria de los medios públicos, secuestrados también por el Gobierno, que jalean como buenas estas barbaridades, y ya no quedan cabos sueltos. Ya pueden mentir todo lo que quieran, porque ENCIMA, encima, cuanto más mienten más votos conseguirán en las próximas elecciones. A la experiencia me remito.  Hay alguien que comprenda algo?

            ¿Se entiende ahora mejor lo que dijimos sobre los casos  Rajoy-Bárcenas y Fabra: que nos tememos que quedarán en aguas de borrajas confirmando la impunidad/inmunidad de los políticos al dominar el Gobierno todas las cúpulas de las instituciones de Estado? Independencia judicial… je! Todo está podridamente manipulado al servicio del PP.

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