miércoles, 24 de abril de 2013

664 (X 24/4/13) Dinero alternativo (la otra cara de la moneda)

Dinero alternativo  (la otra cara de la moneda)
Soy de los que opinan que las culturas se desarrollan más a través de los conflictos, crisis y procesos, que mediante la estabilidad y la estructura; de los que disfrutan de la relatividad  (lo que es cierto hoy y aquí puede no serlo mañana o en otro contexto) y de la diversidad (de razas, etnias, lenguas, opiniones…) y repelen la uniformidad y el dogma; de los que prefieren las dudas, el cambio y el progreso al inmovilismo conservador, etc. Por eso es natural que me fascine esa nueva experiencia del “dinero alternativo” (bit-coin, moneda informática) que aunque no sé lo que es ni lo he utilizado, me parece más cercano, entrañable y conforme con su propia naturaleza de valor de cambio. Y que ese valor no depende tanto de su soporte físico o respaldo público como de la buena fe y la confianza que ponen en él los que lo usan.
Según leo, lo ideó en 2009 Satoshi Nakamoto con un valor de cambio en paridad con el dólar. La crisis chipriota elevó su valor a 266 $ USA. Su base está en no darle al dinero entidad propia independiente de la sociedad que lo usa, “en una estructura matemática donde no interfiere la política ni los errores humanos”, dice Tyler Winhlewoos. (Ahora podéis entender que dijera que no sé lo que es.) Su valor, si es que tienen alguno, sólo depende de la autoprofecía que se cumple a sí misma al confiar en que los demás lo aceptarán como pago, como antes lo has hecho tú mismo con el que te pagó con él. Pues el dinero no es sino otra red social que sirve solamente en el caso de que sea aceptado.
Pumas, jaras, zoquitos, choquitos, pitas, comunes, jimenos, saleros, janditas, arkitos, coínes, justas o pepas son sólo algunas de las monedas sociales de Andalucía, donde circula la mitad del dinero alternativo en España que son más de 30. Tienen un funcionamiento parecido, una cartilla en la que se reflejan las transacciones de bienes y servicios y cuyo estado ideal sería el saldo cero . Se basan en el sistema LETS (del inglés Local Exchange Trading System), una fórmula de crédito mutuo que permite el intercambio sin necesidad de moneda física.
        En la Axarquía malagueña, el axarco ha sobrevivido a la peseta y al euro. Se creó en 1988 inspirándose en la moneda que compartieron los pueblos de la zona en el siglo XV, según informa el Diario.es. Otra de las pioneras fue el zoquito que comenzó a circular en Jerez de la Frontera, Cádiz, hace siete años. "Comenzamos porque un grupo de amigos hacíamos trueque y ahora, con unos 160 socios, estamos en pleno auge. Se intercambia de todo: productos, talleres, trabajos". La pita en Almería nació en mayo de 2012 y ya cuenta con 180 integrantes. En la comarca del Aljarafe sevillano otro centenar de vecinos funcionan con la jara, como ocurre en Málaga capital con los  comunes o en Huelva con los  choquitos. Las más recientes son los gaditanos jimenos de Jimena de la Frontera, los arkitos de Arcos de la Frontera y las justas del barrio del Zaidín granadino.      
        Los pumas circulan en el Pumarejo, de Sevilla. Las librerías El gusanito lector  y La Fuga aceptan pumas, las tiendas de productos ecológicos Red Verde y Extraperlo también y en el bar La Tasca hay menú que acepta pago combinado (en euros y pumas). El centro vecinal del Pumarejo es un hervidero los lunes por la tarde. Es el día en el que se reúne la central de abastecimiento del Puma, la moneda social del barrio, que este mes ha cumplido un año. Un nutrido grupo de personas de todas las edades se afanan por exponer productos: aceite ecológico, panes de todo tipo, legumbres del terreno, dulces artesanales. Más de 550 personas conforman la red de moneda social El Puma.
        "Las monedas sociales no son meramente asistencialistas ni un parche a la crisis. Proponen un cambio de mentalidad más profundo", sostiene Julio Gisbert, autor del blog vivirsinempleo.org. Trabajando en esa línea, el próximo mes de mayo, la casa vecinal acogerá un Encuentro de Monedas Locales a nivel estatal. "Di una charla por la que cobré en pitas. Ahora las cambiaré en pumas y con ellos podré pagar una habitación para asistir al Encuentro Estatal de Monedas Sociales en mayo".

No hay comentarios:

Publicar un comentario