En boca cerrada…
…no
entran moscas (o “La técnica del molusco”, como lo llama Elvira
Lindo).
En vista de que
no hay vez que abran la boca y no digan sino tonterías, obviedades,
mentiras y contradicciones sin cuento, el presidente del gobierno ha
dado a su equipo un cursillo intensivo sobre cómo estar callados
ante la prensa, el Congreso, la gente, y hasta en el excusado. Que
aprendan de él, que domina la técnica de no decir nada, incluso
cuando habla. Y así llevan más de un mes sin ruedas de prensa de
los lunes, ni declaraciones, ni comités del ejecutivo nacional, ni
información de ningún tipo. Y por supuesto, el nombre de Bárcenas
sigue tabuado. No se atreven a pronunciarlo ni a demandarlo, pues
ello significaría identificarlo. Rajoy, a los tres meses sin decir
ni pío, aclaró en París que es que “no tenía nada que decir”.
Lo que no quita para que, bajo cuerda, maniobren en las sombras a su gusto, amordazando a jueces que pudieran atreverse a ser honrados, o simplemente independientes (Trilloooo…!!!); desviando la atención mediática hacia temas menores, en lo cual son hábiles; impidiendo que avancen investigaciones que les sean molestas; aporreando en la calle a los manifestantes, y multándolos, para amedrentarlos; dejando morir, por inanición o aburrimiento, las causas judiciales en proceso. La paz de los muertos.
Lo que no quita para que, bajo cuerda, maniobren en las sombras a su gusto, amordazando a jueces que pudieran atreverse a ser honrados, o simplemente independientes (Trilloooo…!!!); desviando la atención mediática hacia temas menores, en lo cual son hábiles; impidiendo que avancen investigaciones que les sean molestas; aporreando en la calle a los manifestantes, y multándolos, para amedrentarlos; dejando morir, por inanición o aburrimiento, las causas judiciales en proceso. La paz de los muertos.


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