1. Sobre el aborto, la opinión de un
jesuita
Es
Juan Masiá, jesuita, profesor de Bioética en la Universidad Sophia
de Tokio, quien se expresa como sigue: “Ni la mujer embarazada de un feto con
malformaciones que decidió seguir adelante ni la que decidió interrumpir la
gestación, en ninguno de los dos supuestos conozco ningún caso en que la
decisión fuera tomada a la ligera. Sus aspectos traumáticos impiden decisiones
frívolas. Las personas que las atienden deben empatizar con ella, ayudarla,
respetar su decisión (de ella) sin imposiciones prohibitivas ni complicidades
positivas, y no condenarla ni abandonarla. No me parece incompatible que un
moralista desee que el embarazo siga adelante y al mismo tiempo respete la
decisión contraria de abortarlo. Y si moralmente no la condenamos, tampoco
aceptaremos que legalmente la penalicen. Hay malformaciones (como el del anencéfalo)
cuyo aborto no lo es de un ser humano; la agenesia renal impedirá su
supervivencia… Un legislador que condene el aborto sin, al mismo tiempo,
responsabilizar a la sociedad entera mediante el apoyo a la dependencia, carece
de credibilidad. La seriedad científica y la responsabilidad ética son
incompatibles con motivaciones menos confesadas, sean éstas políticas,
ideológicas o religiosas.” Y es jesuita. Hasta incluso dentro de esta gentuza
podemos encontrar dignos y honestos compañeros de viaje en la nueva singladura
política que queremos emprender.
2. Quieren acabar con todo...
…lo que se mueva. Le han cogido gusto a las tijeras y ahora recortan a TVE, y a
la libertad de información, para diseñarle la talla a su medida (la de ellos).
Ya han acabado con Juan José Lucas, Toni Garrido, Fran Llorente, Ana Pastor
(pero Ana, a quién se le ocurre haber importunado a la Cospedal!? ya te lo
avisamos, te acuerdas? en la entrada 108.2 del 18 de octubre del año pasado, te
la tenían guardada desde entonces)… A Urdaci no se atreven a traerlo de nuevo,
pero sí a su equipo de secuaces al completo. Y encima, lo de siempre, pero que,
a pesar de lo repetido, no deja de asombrarnos. Saben cómo lo justifican? Para
el crecimiento económico y la creación de empleo, sí (el crecimiento de la
crisis, se entiende), pero en este caso concreto lo hacen para asegurarnos la IMPARCIALIDAD
profesional informativa! Llevan razón al tratarnos como imbéciles, nos lo
mereceremos si no los echamos a patadas del gobierno.
…lo que se mueva. Le han cogido gusto a las tijeras y ahora recortan a TVE, y a
la libertad de información, para diseñarle la talla a su medida (la de ellos).
Ya han acabado con Juan José Lucas, Toni Garrido, Fran Llorente, Ana Pastor
(pero Ana, a quién se le ocurre haber importunado a la Cospedal!? ya te lo
avisamos, te acuerdas? en la entrada 108.2 del 18 de octubre del año pasado, te
la tenían guardada desde entonces)… A Urdaci no se atreven a traerlo de nuevo,
pero sí a su equipo de secuaces al completo. Y encima, lo de siempre, pero que,
a pesar de lo repetido, no deja de asombrarnos. Saben cómo lo justifican? Para
el crecimiento económico y la creación de empleo, sí (el crecimiento de la
crisis, se entiende), pero en este caso concreto lo hacen para asegurarnos la IMPARCIALIDAD
profesional informativa! Llevan razón al tratarnos como imbéciles, nos lo
mereceremos si no los echamos a patadas del gobierno.
3. Los precios estresan
Los
precios estresan, porque suben siempre, no dejan de subir, está en la propia
naturaleza de la economía (me llevaría demasiado explicarlo) por aquello de que
el mercado es como la bicicleta que si se para se cae, y que la inflación es
inevitable, incluso sana si no se descontrola, porque con el IPC suben los
salarios y todo forma parte de la dinámica que se retroalimenta…, excepto en el
caso de nuevos productos de alto valor añadido y fuerte competencia en la
oferta, pero bueno. Total, que no dejan de subir. Y claro, si te vas unos años
por el extranjero, a la vuelta recuerdas los precios que pagabas, por un café
por ejemplo, y al ver lo que te cobran ahora se te quitan las ganas de beber.
Aunque pongo de mi parte para entenderlo, en los párrafos anteriores lo habéis
podido ver. “Pero tú dónde te quedaste, chaval! Vas un poco desfasado, no? para
ti no pasa el tiempo…”. Y debe ser natural, todo lo natural que queráis, pero a
mí que me da como un yuyu…
Los
precios estresan, porque suben siempre, no dejan de subir, está en la propia
naturaleza de la economía (me llevaría demasiado explicarlo) por aquello de que
el mercado es como la bicicleta que si se para se cae, y que la inflación es
inevitable, incluso sana si no se descontrola, porque con el IPC suben los
salarios y todo forma parte de la dinámica que se retroalimenta…, excepto en el
caso de nuevos productos de alto valor añadido y fuerte competencia en la
oferta, pero bueno. Total, que no dejan de subir. Y claro, si te vas unos años
por el extranjero, a la vuelta recuerdas los precios que pagabas, por un café
por ejemplo, y al ver lo que te cobran ahora se te quitan las ganas de beber.
Aunque pongo de mi parte para entenderlo, en los párrafos anteriores lo habéis
podido ver. “Pero tú dónde te quedaste, chaval! Vas un poco desfasado, no? para
ti no pasa el tiempo…”. Y debe ser natural, todo lo natural que queráis, pero a
mí que me da como un yuyu…
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