1. La nunca asaz comprendida "violencia estructural"


El maromo de la "violencia estructural" ha creado en Justicia dos comisiones, una para redactar el proyecto del nuevo CGPJ y la otra de la LEC (enjuiciamiento criminal, la del aborto...) La Ley de Igualdad en su capítulo 16 obliga al equilibrio en el nombramiento de hombres y mujeres para los cargos de responsabilidad. Pues bien, el sr, Gallardón se la pasa por los c... y nombra una mujer por cada seis varones en ambas. Habrá quien interprete que este mozo parlanchín tiene en tan alta estima a las mujeres que piensa que cada una vale por seis hombres por lo menos. Además de que dónde va a estar mejor que en la cocina, la Reina de la Casa, o atada como antes a la pata de la cama. La Ley de la Igualdad la redactaron los sociatas que el pueblo ha desalojado del poder dejando bien claro que no quiere que se aplique. Este nuevo descalabro es un buen ejemplo de la "violencia estructural" contra las mujeres que el ministro de Justicia pregona que quiere erradicar.
P/D: Afanado como está para acumular méritos, entre CGPJs y LECs aún tiene tiempo para firmar indultos a los catalanes Servitje y Acuña, condenados por el T.Supremo a cuatro años y medio de cárcel por malversación de fondos públicos, prevaricación, falsedad y financiación irregular de su partido.
2. Opacidad
Y ya que hablamos de luz, el próximo 17 de abril en un foro internacional en Brasilia ad hoc, el gobierno español, presenta su proyecto de ley sobre transparencia. La prometieron en la campaña electoral y, como tantas otras, se traduce en justamente lo contrario de lo que predicaban. La opacidad de la Administración Pública es insostenible (aunque viene de largo). No se hacen públicas las tasas de mortalidad por infecciones en los hospitales, tampoco las resoluciones que castigan las faltas de los jueces, no sabemos cuántos pacientes fallecen mientras aguardan en las listas de espera, los partidos y los sindicatos no facilitan datos sobre el dinero público que reciben a espuertas, no se informa sobre los policías sancionados, y hasta las estadísticas en muchos sectores son secretas. Son demasiados los casos de corrupción, y demasiado pocos los que procesan. Pero es que los poquísimos que son condenados, o los salva el Supremo o los indulta (el) Gallardón (de turno). Los gobiernos son tanto más opacos cuanto más corruptos son, pues tienen más que esconder. La opacidad, por tanto, constituye de por sí una autoinculpación. En poco y menos nos esconderán las cifras de parados.
3. Krugman de nuevo
Voz que clama en el desierto, Krugman se irrita cuando oye decir que Grecia está donde está por no haber sido disciplinada con el déficit presupuestario, y con la deuda consiguiente. Admite que ésta fue la causa de su crisis en origen, hace cuatro años, pero no de la actual que es efecto de la política de ajustes que le ha sido impuesta por la UE. Y no cree que el rescate pueda ser tal cuando se le obliga a hacer más reajustes que harán que su deuda aumente, por falta del consiguiente crecimiento económico. "cada vez es más claro que la austeridad en épocas de crisis es contraproducente incluso desde un punto de vista puramente fiscal". El Presidente del Banco Central Europeo no sabía lo que decía en junio 2010 cuando aseguraba que "la idea de que las medidas de austeridad pueden desencadenar una situación de estancamiento es incorrecta, pues la disciplina fiscal inspirará confianza (parece Rajoy) y conducirá al crecimiento económico". Y en este craso error se siguen empecinando Merkel y Sarkozy, obligando a los demás a comulgar con sus ruedas de molino. Pero es que no hay nadie que los eche? Por lo visto Irlanda retrocede de nuevo, y de nuevo como consecuencia de los ajustes presupuestarios que tiene que aplicar. Aunque no lo dice expresamente, creo que Krugman no vería mal que Irlanda y Grecia, para empezar, se salieran de la zona euro hasta tanto consigan rehabilitarse. Vox clamantis in deserto.


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