1. El enigma de Cabanes
El disparate de Fabra con el aeropuerto fantasma no lo era tanto. Era más. La fantasía de los sopotocientos casinos de Gran Escala (y tanto) en los Monegros se quedaba corta comparada con ésta de Cabanes (Castellón), que tiene poco más de 3.000 habitantes. El aeropuerto de 150 millones (cerca de 200, en total), con 30 mills€ publicidad y la insigne estatua del prócer de 20 Tms, 24 ms de altura y un avión despegando de su cabeza, desvela su sentido al informarnos de que realmente se trataba de una recalificación de terrenos para una promoción inmobiliaria de 40.000 viviendas (!), que podrían alojar 100.000 habitantes, doce campos de golf y un parque temático, en 18 millones de mts2, que esperaban atrajeran 600.000 visitas anuales, todo fuera por el turismo. Este "político ejemplar" que sigue al frente del PP provincial, imputado por fraude fiscal de más de un millón de euros, en la "modélica Comunidad valenciana" hace juego con otras hazañas como el caso Gürtel de los “trajes” que ya conocemos (durante su proceso el sr. Camps leía un libro sobre el santo Job y los grandes traidores de la historia, mientras se escuchan los gritos grabados de su amado Bigotes : "este tío es gilipollas, le voy a pegar dos hostias..., gilipollas!"), o de Emarsa en Valencia, con 28 imputados y un agujero de 17 mills.€ que puede llegar a 40, en el saqueo de la depuradora de Pinedo, y que arrastra desde 1991 en que Rita Barberá fue nombrada alcaldesa. O el caso Brugal de Alicante (basura y urbanismo) con 19 arrestos y 56 imputados donde se investiga un pelotazo de 120 millones... Alguien da más?
USA no es una SA, es como titula Krugman su artículo del domingo 15 de enero. Gordon Gekko, interpretado por Michael Douglas en Wall Street, cierra la película justificando su actuación con una frase rotunda: “y la avaricia no sólo salvará a esta empresa sino también a esa otra sociedad anónima que funciona tan mal y se llama USA”. El gekkoísmo ha triunfado. “El republicano Mitt Romney se postula como candidato a la Presidencia sobre la base de que él ha triunfado en la empresa (lo cual, además, no es verdad). Como si gobernar bien tuviera nada que ver con la maximización de los beneficios de una empresa mercantil. Para empezar, en la esfera pública no hay cuenta de resultados. Los servicios que hay que prestar no lo son para clientes (ajenos) sino a la propia gente. Y los beneficios no se contabilizan en unidades monetarias sino en rentabilidad social. En una empresa los ajustes entre ingresos y gastos requiere a menudo rebajar los costes. Y cuando esto lo han ensayado a nivel del Estado con países como Grecia, Irlanda o España, miren cómo las han dejado, asfixiadas en cuanto a crecimiento económico y creación de empleo se refiere. Y cómo no se iba a disparar el desempleo si el recorte del gasto público impide el crecimiento económico y aumenta (aumenta, no reduce) el déficit público porque la recaudación fiscal disminuye al hundirse la producción y el empleo”. No nos irá bien mientras nuestros dirigentes políticos se crean que dirigen una S.A y adopten su terminología. Políticos contables con manguitos…! Viseras deberíamos ponerles, con orejeras.3. Que no nos mientan
El disparate de Fabra con el aeropuerto fantasma no lo era tanto. Era más. La fantasía de los sopotocientos casinos de Gran Escala (y tanto) en los Monegros se quedaba corta comparada con ésta de Cabanes (Castellón), que tiene poco más de 3.000 habitantes. El aeropuerto de 150 millones (cerca de 200, en total), con 30 mills€ publicidad y la insigne estatua del prócer de 20 Tms, 24 ms de altura y un avión despegando de su cabeza, desvela su sentido al informarnos de que realmente se trataba de una recalificación de terrenos para una promoción inmobiliaria de 40.000 viviendas (!), que podrían alojar 100.000 habitantes, doce campos de golf y un parque temático, en 18 millones de mts2, que esperaban atrajeran 600.000 visitas anuales, todo fuera por el turismo. Este "político ejemplar" que sigue al frente del PP provincial, imputado por fraude fiscal de más de un millón de euros, en la "modélica Comunidad valenciana" hace juego con otras hazañas como el caso Gürtel de los “trajes” que ya conocemos (durante su proceso el sr. Camps leía un libro sobre el santo Job y los grandes traidores de la historia, mientras se escuchan los gritos grabados de su amado Bigotes : "este tío es gilipollas, le voy a pegar dos hostias..., gilipollas!"), o de Emarsa en Valencia, con 28 imputados y un agujero de 17 mills.€ que puede llegar a 40, en el saqueo de la depuradora de Pinedo, y que arrastra desde 1991 en que Rita Barberá fue nombrada alcaldesa. O el caso Brugal de Alicante (basura y urbanismo) con 19 arrestos y 56 imputados donde se investiga un pelotazo de 120 millones... Alguien da más?2. España no es una S.A
USA no es una SA, es como titula Krugman su artículo del domingo 15 de enero. Gordon Gekko, interpretado por Michael Douglas en Wall Street, cierra la película justificando su actuación con una frase rotunda: “y la avaricia no sólo salvará a esta empresa sino también a esa otra sociedad anónima que funciona tan mal y se llama USA”. El gekkoísmo ha triunfado. “El republicano Mitt Romney se postula como candidato a la Presidencia sobre la base de que él ha triunfado en la empresa (lo cual, además, no es verdad). Como si gobernar bien tuviera nada que ver con la maximización de los beneficios de una empresa mercantil. Para empezar, en la esfera pública no hay cuenta de resultados. Los servicios que hay que prestar no lo son para clientes (ajenos) sino a la propia gente. Y los beneficios no se contabilizan en unidades monetarias sino en rentabilidad social. En una empresa los ajustes entre ingresos y gastos requiere a menudo rebajar los costes. Y cuando esto lo han ensayado a nivel del Estado con países como Grecia, Irlanda o España, miren cómo las han dejado, asfixiadas en cuanto a crecimiento económico y creación de empleo se refiere. Y cómo no se iba a disparar el desempleo si el recorte del gasto público impide el crecimiento económico y aumenta (aumenta, no reduce) el déficit público porque la recaudación fiscal disminuye al hundirse la producción y el empleo”. No nos irá bien mientras nuestros dirigentes políticos se crean que dirigen una S.A y adopten su terminología. Políticos contables con manguitos…! Viseras deberíamos ponerles, con orejeras.Rafael Martín de Agar, de Alcalá de Guadaira, Sevilla, escribe en una carta al director de El País: “necesitamos un gobierno que no nos mienta. Un gobierno que dice que va a bajar los impuestos y al mes no los suba. Que dice que revaloriza las pensiones y no les baje el poder adquisitivo. Que dice que no sabía cómo estaba el déficit y realmente no lo supiera. Que decía que no había que someterse a Europa y ahora no justifique su cambio para obedecerla. Un gobierno que ha obtenido los votos con estos engaños podrá ser legal pero no es legítimo. Ha perdido su credibilidad en una semana y los votos que lo llevaron al poder ya no le pertenecen, pues se lo dieron en base a una promesas que han resultado falsas. Necesitamos un gobierno que no nos mienta. Este no es creíble ni podremos confiar más en lo que diga."

No hay comentarios:
Publicar un comentario