martes, 25 de octubre de 2011

115. reflexiones y otros disparates del día (25/10/11)

Tres esbozos de tres temas para debates: 
1. s/ el corporativismo (de cualquiera)
Es admirable, asombroso, increíble, que puedan enriquecerse, y con tan fausto motivo enaltecerser a los más preciados niveles de la clase dominante, profesiones tales como notarios, registradores, agentes de cambio y bolsa... Cierran a cal y canto el acceso a su profesión, crean una escasez de oferta de sus funciones que encarece sus servicios, y por si fuera poco marcan sus precios mediante tasas públicas para hacerlas sagradas, intocables. Cuando su trabajo lo podría hacer cualquiera! En EEUU puede ser notario cualquiera que se ofrezca, cobran poco, y basta con que tengan el título de bachiller. No hace falta mucho más para comprobar que lo que ocurre coincide con la realidad y que el que te habla es en efecto el que figura en su carnet de identidad. Y encima, como la mayoría de sus trabajos los puede hacer cualquiera, pues en efecto los hace cualquiera, mediante el aprendizaje adecuado. Y ellos, a firmar.Y a cobrar por cada firma. En el caso de los brokers ¿qué les quedaría si se llegara a tipificar en el código penal como delito, tal como se espera, la manipulación de los mercados y el uso de información privilegiada? la que les hace parecer genios de las finanzas.
2. s/ el consumo  (de lo que sea)
 Usamos, sobre todo en estos tiempos de crisis y desempleos, los términos de consumo y demanda sin distinguirlos, cuando realmente significan cosas distintas. Por ejemplo, se consumen bienes producidos y se demandan o usan servicios, privados o públicos. Cuando hablamos de incentivarlos para crear empleos, nos referimos más a los segundos que a los primeros. Y ello, porque no sólo hay más campo en el sector servicios que en el de la industria (70 y 25 % del PIB) por lo que da más margen para el incentivo, sino porque el exceso de consumo nos puede llevar al traste en muchas áreas: agotamiento de recursos subterráneos, minas, aguas y petróleo, por ejemplo, al tiempo que generamos ingentes volúmenes de basuras, vertederos, plásticos y aguas contaminadas.  Así pues, si bien necesitamos incrementar el consumo, ojo con el consumismo que se puede volver contra nosotros. Hay que educar para usar los servicios más  que para el consumo de bienes producidos. Además, en el sector servicios hay que promocionar la oferta individual, que cada uno ejecute lo que más le guste y sepa hacer, para satisfacción suya propia y beneficio de los demás, como autoempleo que puede resultar el más seguro. Es el signo de los nuevos tiempos.
3. s/ el vandalismo (de jóvenes)
De los libros de Psicología que he leído los que más me atraen son los que tratan de "grupos". Los botellones de los adolescente se celebran mejor por las noches en las que los adultos no mandan en las calles. Desinhibiéndose, dan rienda suelta para que se desboquen las emociones. Dionisos, sátiro y místico, dios del vino, la droga y el arrebato, lo es también de las mezclas, de los excesos, del teatro. No sé si de los vándalos pero sí que lo era de las orgías de las bacantes. El desapego político y el social son distintos, en los adolescentes, pues el rechazo social puede ser efecto de su desafección consigo mismos. Cuando arden los contenedores, que encierran basura como símbolos que son de la limpieza ¿no será que están quemando en efigie a la sociedad de mierda que les regula, controla, reprime...?

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