En su fábula con este título Esopo (s.VI) relata cómo unos montes rugían tan fuertemente que infundían el pánico en cuantos los escuchaban hasta que sus entrañas parieron un diminuto ratón, denunciando con ello los acontecimientos que prometen algo más grande de lo que luego terminan siendo.
En el año 19 adne Horacio recuperó la idea y lo hizo en su Ars Poetica, de Cartas a los Pisones, pero para aconsejar a los escritores novicios que no prometan demasiado no sea que luego el relato resulte deprimente, con la célebre frase parturient montes, nascetur ridiculus mus, parirán los montes (y luego resulta que) nacerá un ridículo ratón.
Como veo que se viene utilizando esta cita con frecuencia es por lo que me he animado a glosarla para mayor conocimiento por parte del personal. Quinto Horacio Flaco es el mismo que se cita por su carpe diem (atrapa el momento), de su Beatus ille qui procul negotiis… (dichoso aquel que se aparta de sus trabajos, negocios, asuntos… y disfruta de la naturaleza, blablablá, blablablá, blablablá…). Porque Horacio era epicúreo, moderado, algo estoico, y como tal propugnaba el placer… controlado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario