martes, 3 de enero de 2017

1357 (M 03/01/17) Yllana, 25 años de humor cañero

Así titula Raquel Vidales su panegírico sobre el grupo Yllana, compañía de teatro de humor gestual que nació en 1991y se vinculó al teatro Alfil de Madrid en 1996, donde sigue actuando. Grupo transgresor donde los haya, en la actualidad, ha diversificado su actividad, ofreciendo distintas prestaciones en el  mundo de las artes escénicas y el audiovisual. En estos 25 años Yllana ha producido veintiséis espectáculos teatrales representados en más de 2000 ocasiones en 44 países que han sido vistos por más de un millón y medio de espectadores. Destaca su participación en festivales internacionales de gran prestigio y que han recibido numerosos premios en diversos países. El 2 de diciembre pasado nos regalaron con su espectáculo The Gagfather en Calatayud. 

“Cierto que existía ya en Barcelona el grupo Tricicle, pionero del humor gestual en el país, pero Yllana irrumpió en Madrid con una irreverencia inaudita. Y triunfó. Su primer montaje, Muu! agitó a los taurinos y chifló en el festival de Edimburgo…/… Buena muestra de los frutos que ha dado esta compañía en su cuarto de siglo de trayectoria se condensa en el espectáculo Yllana 25, un compendio de los mejores momentos de sus títulos más conocidos, desde aquellas primeras ¡Muu!, 666 y Glub, Glub hasta las más recientes Brokers, The Gagfather y Chefs. El montaje se estrenó en septiembre y ha rodado durante el otoño por varias ciudades (Úbeda, Zamora, entre otras), pero será en enero cuando celebre a lo grande sus bodas de plata en Madrid. Y no en el teatro Alfil, que se queda pequeño para este acontecimiento, sino en la gran sala de los Teatros del Canal.”


      Uno de los momentos más delicados de la historia de la compañía Yllana fue cuando descubrieron una bomba casera a punto de estallar en un pasillo del teatro Alfil. Era el 18 de abril de 2006 y el cómico italiano Leo Bassi llevaba semanas recibiendo amenazas de grupos ultracatólicos por su obra 'La revelación'. Todos los días, además, decenas de personas se plantaban a las puertas del teatro antes y durante la función para rezar e insultar al artista. También en las oficinas del Alfil se recibían llamadas amenazantes todos los días. Pero Yllana decidió no suspender las representaciones de Leo Bassi, en un gesto de resistencia y de reivindicación de su proyecto artístico. "Siempre nos ha gustado el humor agresivo. Nuestro propio humor es así, un tanto provocador. Y aunque hemos hecho de todo en todos estos años, hemos intentado mantener siempre este sello. Es lo que nos ha hecho distinguirnos del resto". Yllana es un fenómeno singular en la escena española. No solo porque ha logrado mantener vivo su proyecto artístico durante 25 años, sino porque se ha convertido en una marca y, aún más, en una auténtica factoría cultural. 

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