El narcisista D. Trump bautiza con su nombre Donald Trump, cual rey Midas financiero, todo lo que toca: buques de guerra, el Instituto Estadounidense para la Paz, el gran Centro de Artes Escénicas y de la Música de Washington, el famoso Kennedy Center que ha pasado a llamarse The Donald J. Trump and The John F. Kennedy Memorial Center y hasta el laboratorio de análisis del Congreso; edificios como 11 torres, 6 hoteles, 7 casinos, 16 campos de golf, el cóctel trumpini, la plataforma Truth de redes sociales; los proyectos del Arc de Trump en el National Moll de Washington, el salón de baile de la Casa Blanca, el cheque bebé, las tarjetas Trump de Oro y Platino... Espero que nada más expulsarle de la vida pública se borre su nombre de todos esos sitios, delenda est memoria, excepto de sus marcas de papel higiénico.
Dos pájaros de un tiro:
Igual ocurre con
la Educación, que dejan sin sus recursos a la enseñanza pública para la privada,
que de paso bloquea el ascensor social y la meritocracia. Las CC.AA hacen caso
omiso de la política que quiere hacer el Gobierno y de la propia Constitución española
cuyo artículo 27.2 dice así: "La educación tendrá por objeto el pleno
desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios
democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.”


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