Seguro que debemos pensar en positivo?
Por supuesto que el
optimista que ve la mitad de la botella llena, contra el pesimista que la ve
medio vacía, es más feliz, ayuda a ser felices a los demás, y está mejor
preparado para afrontar la realidad. Pero todo tiene un límite, y el límite del
pensamiento positivo nace donde acaba la manipulación de las conciencias.
Porque un pensamiento excesivamente positivo puede ser causa, o efecto, de la
ingenuidad, ignorando una realidad negativa que puede hacerse crónica, si es
que no llega a la esquizofrenia. Lehman Brothers despedía a los empleados que
osaban alertar sobre el peligro de la burbuja inmobiliaria. Nuestro gobierno actual nos promete cada día que mañana estaremos mejor (y no se ruborizan). Aznar no se cansaba de repetir que "España va bien!". La imposición del
pensamiento positivo por el sistema vigente sobre las mentes individuales puede
ser, y muchas veces lo es, una inducción a la resignación, un sedante contra la
rebeldía. El video que sigue os hará pensar. Eso espero.


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