De bar en peor
(pero
no hay bar que por bien no venga)
(Pintada en la
valla de la Peña Rouna en Calatayud)
… borrasho…, cho?… más butas
que las gallinas…, hip! sí, señor, lo que yo te diga, glup, eso es, sí, señor, eso
es lo que son, más butas que las ga…llinas, podque si vamos de bar en peor,
también es verdá que no hay bar, por dónde iba yo? eso es, no hay bar que por
bien no venga. Digo sho.
O
sea que… (a partir de aquí transcribimos el texto tal como
debe leerse, no como lo habla el borrachín), que yo m‘entere: que son
unos incongruentes, toma ya! que me salió todo seguido, por ejemplo, verbigracia, nuestro amigo Rajoy
dice que no hace lo que le gustaría hacer, que lo que hace lo hace porque no
tiene más remedio que hacerlo, porque es lo que tiene que hacer, hip! (aunque
sea todo lo contrario de lo que dijo que iba a hacer, maldita maldición divina
que lo convierte en héroe trágico griego). La culpa es de la realidad que se interpuso entre él y sus promesas. Pero anda que el trabalenguas
de la Cospedala que remató lo del
presidente: “Aquí , dijo, nadie está
para hacer nada en lo que no crea”, y fue capaz de decirlo sin soltar la risa,
hip! porque se acordaría de lo mal que lo pasó cuando trató de explicar el finiquito
diferido del cabrón Bárcenas que no era sueldo pero era diferido finiquito, en
diferido, por lo que tributaba como un sueldo. Estaba entonces ella, la pobre,
peor que yo ahora, hip! Y lo mal que lo pasó. Y va Fátima Báñez y grita “Viva
la Virgen del Rocío!”, sin haber bebido nada, cuando declara que vamos
mejorando en las tasas de paro (!?) que aún mejorarán todavía, más todavía.
Aunque ninguno como Gallardón todo chulo alardeando de preparar una ley (del
aborto) que pro-te-ge-rá-a-la- mu-jer-es-pa-ño-la-co-mo-nun-ca-se-ha-
he-cho-en-la-his-to-ria-d’Es-pa-ña, ahí queda eso. Y lo dijo todo seguido. Pero
muy deprisa, no fuera que se le pudiera entender el disparate que decía.
El gobierno central tiene un problema de
relato, nos ha explicado el presidente de la Xunta de Galicia, lo cual aprueba
Wyoming por aquello de que todo lo que cuenta el Gobierno es pura ficción, ya
que si comunicaran las verdades del barquero serían crónicas, lo que se podrá
asociar a una muerte súbita anunciada, y ya sabemos el pánico que el PP le
tiene a las palabras tabúes. Pero si son
infumables sus absurdos relatos, sus desatinos, sus despropósitos, dislates,
desvaríos, necedades y burradas, eso no
es nada si se lo compara con sus comportamientos infames, políticas tan
inútiles como crueles, su represión de los derechos y libertades, sus
corrupciones que les llena de mierda a todos, a TO-DOS, hasta la boca, y sobre
todo sus recortes de la tarta de los recursos de suerte que les quede más parte
para ellos, sus amigos y nepotes. Son Robin Hood pero al revés. Que oigan, que
me he despabilao, que con tanta rabia como me da se me ha mejorado el habla que
ya veis, ya hablo normal, si es que alguna vez lo he hecho.
Aunque, también hay que decirlo, hay
algo peor que este gobierno. Y somos nosotros. Nosotros, que les permitimos que
sigan aferrados a sus poltronas, que se sigan poniendo sus dietas, sueldos y
sus sobre-sobres, que se sigan forrando, que sean como son, que hagan lo que
hacen, y encima nos traten como a subnormales. Lo ven cómo me he despabilao.
Pero a lo que iba, que yo estoy muy mal, pero
no tanto como ellos, que sí, que vamos
de bar en peor, pero no hay bar que por bien no venga ni bar que cien años
dure. Y cuando salgamos de ésta, si seguimos vivos, nos vamos a coger una
cogorza…, hip! Para olvidar.


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