jueves, 28 de febrero de 2013

608. Al Tribunal no le salen las cuentas (28/2/13)

El Tribunal de Cuentas remacha la corrupción
Marca España
Con el alarde de la publicación de las declaraciones de rentas de (algunos) políticos, que ya era hora, estos palurdos nos toman por imbéciles. Como si lo que roban lo declararan a Hacienda! Esta publicidad es condición necesaria pero no suficiente. El control de lo que roban tiene que ir por otros lados. Y sacar pecho por esto nos resulta otro motivo de vergüenza ajena.
       Por otra parte, si todo está corrupto, si la corrupción es una metástasis sistémica, ¿qué tiene de extraño que el Tribunal de Cuentas confirme la corrupción? Este Tribunal lleva 5 años de retraso en la supervisión de las cuentas públicas. La mayoría de los delitos económicos y fiscales prescriben a los 5 años. Blanco y en botella, nos ahorramos los comentarios.
       Corregir un desfase de 5 anualidades, si el mismo se repite cada año, es sólo cuestión de querer hacerlo. Se dedica el personal a supervisar la última anualidad y un equipo especial investiga los cinco años retrasados. En dos anualidades se ponen al día. Lo que falta es voluntad política. Otro dato más a añadir al color de la botella.
          Pero difícilmente lo harán. Por dos motivos. Uno, porque a los políticos no les interesa. Otro, porque no saben: porque el número de enchufados y sobrinos de los partidos políticos supera ya al de los técnicos que trabajan en este Tribunal.
       El verdadero control no es posible a posteriori sino mediante “la intervención previa”. Todos los organismos públicos deberían quedar sujetos a la intervención previa. Los interventores, independientes, no se subordinarán en absoluto a los organismos que supervisan. Estas medidas no substituyen una reglamentación penal estricta contra los corruptos que iría en paralelo. Pero hay que tener cuenta que si se necesitan 3.000 tornillos para que una máquina funcione, con un tornillo que falte puede ocurrir que la máquina no ande.

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