No es verdad que Aznar se haya arrepentido de haber nombrado sucesor al Melindre Aburrido. No habría encontrado otro mejor para dominarlo a distancia con un simple gesto, o un alzamiento de ceja. Abroncó a su amedrentado delfín por no haber reaccionado con suficiente contundencia contra las notas del Chorizo Mayor del PP (simple redistribuidor) publicadas en el diario El País, en la debida defensa de él y su partido.Y en tres días ahí le tienen al pobre galleguiño haciendo guiños nerviosos, pobrecillo, ajustándose al guión del Capo, ése que ya sabéis, el de "sostenella y no enmendalla" (la contumacia en el error, la falsedad y la falacia), mientras gritaba con toda con-tun-den-cia "no me temblará la mano!" aunque en ese momento le temblaran las piernas, y lo de "falso, falso, falso!", a grito pelao, aunque luego lo matizara en Berlín con lo de "todo es falso menos la cosa que se publicó que era verdad" (sus sobresueldos?). Si se fijan bien, siempre que habla se pueden ver los hilillos de la marioneta que la mueven desde Alemania... o desde la FAES.
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