1. Grecia
Grecia, la madre de Europa, es ahora el hijo tonto de la familia. Con 11 millones de habitantes, 5 de ellos viven en Atenas. Mi último viaje a Grecia data de 1994, año en que publiqué los dos tomos de "Los Dioses Bajan del Olimpo (Historia de la Humanidad a través de los Mitos Griegos)", así que con esa reserva del paso de 20 años comento mis experiencias. En demasiados escaparates lucían, es un decir, estampas, imágenes y capillas con lamparillas, como las que se veían entre nosotros en los años 40 o 50. En las sacristías de las iglesias ortodoxas se oreaban las prendas de la última colada. En mis conversaciones con la gente de a pie (taxista, hotel...) no acababa de creerme la ignorancia del griego moderno sobre los mitos y la Grecia clásica. El folleto turístico hablaba del palacio de Cadmo en Tebas pero, una vez allí, nadie sabía decirme dónde podría encontrarlo. La policía te chantajeaba exigiéndote pagos como multas que luego se repartirían los tres o cuatro policías que acudían de inmediato al reparto del botín, allí, delante de ti. Los impuestos parece, según dicen, que no los paga nadie. Los inspectores de Hacienda se venden. La economía sumergida sobrepasa el 30%. Los datos de la Seguridad Social tienen demasiados errores al no estar cruzados. El sobre (fakelaki) y el favor comprado (rufeti) son más sórdidos que en Italia o España, que ya es decir. Se calcula en 1.000 mills. € el monto de pagos por sobornos, como mínimo. El retraso tecnológico no se superará en una sola generación. El tren que recorre los 80 km de Atenas a Corinto tardaba más de cuatro horas y transportaba pasajeros con cestas de gallinas. El dominio otomano desde el s. XIV hasta su independencia en 1821 hace que la música y la comida griega tenga una fuerte influencia turca de la que reniegan y quieren zafarse con rabia, en busca de su propia identidad... Supongo que en 20 años la situación habrá mejorado algo. Su hija, la UE, está disciplinándola a palos que la pueden descoyuntar. Quizás haya llegado la hora de cambiar a la zanahoria. Pues lo primero que deberían recuperar es su autoestima.
Las propone un lector de El Heraldo de Aragón en una carta al director que no tiene desperdicio. Según todos los indicios, parece haber dado en el clavo (y la clave) del paro y de la crisis al mismo tiempo -dos pájaros de un tiro, dos por el precio de uno-, al afirmar que "si se acaba con el paro se acaba con la crisis". Y punto. Ahí queda eso. O sea que si queremos acabar con la crisis lo que tenemos que hacer es acabar con el paro. Y ya está. (Por cierto que Merkel y Sarkozy se han comprometido a proporcionar en un mes las medidas para la recuperación económica. Atentos, pues, y a ver por dónde salen. Lo mismo recogen la idea del maño.)
2. Medidas contundentes contra la crisis y el paro
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| privatizando los servicios de limpieza |
3. Ingeniosidades pretenciosas (no son citas, eh? sino mías)
- Ante las acusaciones por sus privilegios, los obispos católicos claman al cielo.
- Nunca es buena si la dicha es tarde.
- Lo que nos atraen son las imperfecciones (lo perfecto aburre).
- Los que se quejan de que los empresarios no invierten ni crean empleos, deberían ofertar trabajo en vez de exigirlo.
- Va de políticos (o sea corruptos, hay otros?): Si se prohibiera a los corruptos ejercer la politica, no quedaría ni un sólo político. Hagámoslo, pues, y así acabaremos con la corrupción en la política. O sea, que no quede ni un político (en ejercicio). Aunque no por dejar la política los corruptos dejarían de serlo. ¿Sería contradictorio insultar a un corrupto llamándolo "político"? Y si damos por supuesto que la corrupción está en la propia naturaleza del ejercicio de la política, entonces por qué nos extrañamos de que todos sean corruptos? Es más, los que se hacen políticos dejan de ser ciudadanos, pues los ciudadanos sabemos que son corruptos mientras que ellos lo niegan ser. Si no tienen ustedes más que pensar en lo más sagrado, la madre: la hacen política y la convierten en suegra.
- Nunca es buena si la dicha es tarde.
- Lo que nos atraen son las imperfecciones (lo perfecto aburre).
- Los que se quejan de que los empresarios no invierten ni crean empleos, deberían ofertar trabajo en vez de exigirlo.
- Va de políticos (o sea corruptos, hay otros?): Si se prohibiera a los corruptos ejercer la politica, no quedaría ni un sólo político. Hagámoslo, pues, y así acabaremos con la corrupción en la política. O sea, que no quede ni un político (en ejercicio). Aunque no por dejar la política los corruptos dejarían de serlo. ¿Sería contradictorio insultar a un corrupto llamándolo "político"? Y si damos por supuesto que la corrupción está en la propia naturaleza del ejercicio de la política, entonces por qué nos extrañamos de que todos sean corruptos? Es más, los que se hacen políticos dejan de ser ciudadanos, pues los ciudadanos sabemos que son corruptos mientras que ellos lo niegan ser. Si no tienen ustedes más que pensar en lo más sagrado, la madre: la hacen política y la convierten en suegra.


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